viernes, 23 de marzo de 2018

FUERON 30.000! FUE LA BURGUESIA!

Desde que asumió Macri el gobierno viene negando que hayan sido 30 mil los desaparecidos en la última dictadura militar. Al mismo tiempo los jueces que promovió el gobierno de Macri-Cambiemos a la Corta Suprema de Justicia -jueces que también fueron aprobado por los senadores peronistas/kirchneristas-, con un fallo impusieron el 2x1 para que los acusados de genocidio se vayan a su casa. Pero el repudio popular y la movilización fue tan grande que tuvieron que retroceder.
Ese mismo repudio generalizado llevó al gobierno a comprender que hoy no podían prestigiar al Ejercito para usarlo para la represión en caso de necesitarlo, por lo que se dedican a defender la represión, y hasta acciones directamente criminales, de la Gendarmería, la Prefectura o la Policía, buscando prestigiar estas otras instituciones represivas.
A Santiago Maldonado lo mataron en una represión ilegal, a Rafael Nahuel lo mataron por la espalda, y Macri llamó héroe al policía Chocobar por matar por la espalda a un joven que había robado, y en Tucumán la policía mató a Facundo Ferreira, un niño de 12 años, con un disparo en la nuca a corta distancia, y se lo justificó porque este supuestamente estaba en un lugar donde había armas. Y, como si esto fuese poco, la Ministra de Interior, Patricia Bullrich, dice que las fuerzas armadas no tienen que rendir cuentas de sus actos. Por otra parte, dentro de una lista de 1.400 presos comunes, confeccionada por el Servicio Penitenciario, que depende del gobierno, del Ministerio de Justicia, donde se incluyeron a Astiz, a “el tigre” Acosta y a otros genocidas, buscando darle prisión domiciliaria.
Parecería ser que los 30.000 desaparecidos de hace cuarenta años no tuvieran que ver directamente con estos crímenes actuales, pero hoy se ve claramente que la legitimación que hace el gobierno del accionar de las fuerzas represivas del pasado está directamente relacionada a la necesidad que tiene de reprimir las luchas obreras y las movilizaciones que enfrenten la flexibilización laboral, el ajuste y los tarifazos, y que pueda jaquear o derribar el plan de explotación y miseria que impulsa la burguesía.
Y ese es el punto, las fuerzas armadas no son más que hombres armados y pagados por el Estado, y sus gobiernos, para defender el poder de los grandes capitalistas los que, a su vez, directa o indirectamente, responden internacionalmente a las burguesías más fuertes como la de los EE.UU., Francia, Gran Bretaña, etc., etc. De allí el apoyo de estos países a los golpes de Estado; y de allí que hoy esos países imperialistas, que dirigen el G20, la OMC, el FMI, el BM y tantos otros organismos políticos y financieros, apoyan al gobierno de Macri-Cambiemos y su actual plan económico de explotación ajuste y represión.

Homenajear a los desaparecidos es homenajear su lucha contra la misma clase social y sus fuerzas represivas, y continuar la lucha por el triunfo de los intereses de los trabajadores y el pueblo pobre.

* Fueron 30.000 - Fue la burguesía!!
* Cárcel perpetua y de cumplimiento efectivo para todos los genocidas!!
* Viva la lucha docente!!
* No a los despidos en estatales, por la reincorporación de todos los despedidos – Por un Comité de lucha que unifique todas las luchas!!
* Toma y puesta a producir de toda empresa que cierre, luchando por su nacionalización bajo control obrero!!
* No a las paritarias de la burocracia sindical - Por paritarios elegidos en asambleas de cada gremio de todos los trabajadores -sindicalizados o no- de ese gremio para que no se cambie conquistas por salario y se logren aumentos reales y no actualizaciones salariales a la baja!!
* Por un Congreso Obrero de Delegados de Base (y organizaciones de desocupados y estudiantes en lucha) que coordinen, centralice las luchas y movilice, y -votadas en las asambleas de las estructuras laborales- imponga la Huelga General activa con piquetes de auto-defensa!!
* Por un Gobierno Revolucionario de los Trabajadores que deje de pagar la deuda externa con el hambre del pueblo, que nacionalice los sectores más importantes de la industria, la banca y el comercio exterior, y reduzca la jornada laboral a 6hs!!

miércoles, 21 de marzo de 2018

Carta a la Embajada de Costa Rica en Argentina

Compañeras/os: el dia de hoy hicimos entrega de la carta por el asilo politico por Eduardo Urbina. Agradecemos a los compañeros delegados y/o militantes de partidos que nos acercaron sus firmas. Nos llegaron firmas de distintas partes del pais e inclusive una por fuera de las fronteras.
Abajo reproducimos la carta enviada y las firmas, pero suprimiendo los numeros de DNI de aquellos compañeros que quisieron agregarlo.
Sr. Gioconda Ubeda Rivera, Embajador de Costa Rica en Argentina.
Nos dirigimos a UD. para exigir que arbitre los medios necesarios para detener la grave situación de violación a los derechos humanos, al proceso judicial y a la legislación vigente que pesa sobre Eduardo Enrique Urbina Ayala, estudiante de origen hondureño, a quien se lo acusa de incinerar una buseta militar y que hoy se encuentra en calidad de detenido en el Centro de Detención de Hatillo, San José.
Tal acusación es falsa, puesto que Urbina Ayala se encontraba en Nicaragua en el momento de los hechos. Por lo tanto, la intervención legal que se hace en su contra es ilegal por carecer de fundamento y obedece a intereses políticos, puesto que Urbina Ayala es militante del Partido LIBRE y del Movimiento Estudiantil Universitario, opositores del presidente Hernández de Honduras.
Por todo lo expresado, las organizaciones y personas que se detallan debajo le solicitamos que se arbitre todos los medios necesarios para liberar a Urbina Ayala del Centro de Detención en el que se encuentra y se le conceda estado de refugiado por persecución política y se desconozcan la persecución judicial que el estado hondureño labre contra él.
Atentamente:
• Liga Comunista de los Trabajadores
• Carlos Ghioldi - Secretario Gremial CTA de los trabajadores. Reg. Rosario- Presidente Cooperativa de Trabajadores Solidarios en Lucha - La Toma - Rosario.
• Laura Marrone y Juan Jose Gauna por Izquierda Socialista.
• Juventud Socialista
• Frente Estudiantil Revolucionario Robin García- FERG
• Juventud Socialista-URNG
• Reagrupamiento hacia el PST
• Santiago Etchemendi. Sec. Gral. Cgi Banco Provincia. Seccional Bs As
• Gerardo Herrero Centro de Estudiantes Normal 1 Profesorado Historia La Plata
• Patricia Liliana Paniagua, Delegada por AMSAFE Rosario
• Carlos Medina por el Frente de Organizaciones en Lucha
• Alejandro Maidana, Periodista
• Sindicato de Empleados y Obreros Municipales de Jujuy (SEOM-Jujuy).
• Partido por la Dignidad del Pueblo.
• Movimiento Tupaj Katari.
• Corriente de la Economía Social Todos de Jujuy-Argentina.
• Corriente Social y Sindical Primero de Mayo, a nivel nacional.
• Accion Antifascista (Jujuy)
• Accion Antifascista (Mar del Plata)
• Mariel Buscaglia
• Analía Carrasco
• Betina Molinari
• Vanina Cejas
• Noemí Bahamonde
• Roxana Guardini
• Marisel Agulián
• Carina Romeo
• Silvia Ruiz
• Marcela Ronco
• Irene Aragona
• Mara Maciel
• Ezio Agretti
• María Rita Monzón
• Osvaldo Martín
• Lorena Tramallino, Coordinadora docente ANSAFE
• Norma Rios, por la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos
• Cristian Sebastian Prado, Delegado de la UOM, seccional Bragado
• Juan Marino, por el Partido Piquetero.
• Vanessa Farias por el MAIS (Brasil).

martes, 20 de marzo de 2018

LLAMADO A TODOS LOS PARTIDOS, ORGANIZACIONES SINDICALES, DE TRABAJADORES DESOCUPADOS, DE ESTUDIANTES Y PERSONALIDADES DESTACADAS POR LA SOLIDARIDAD CON EDUARDO URBINA.

Compañeras/os: Eduardo Enrique Urbina Ayala es un militante del Partido LIBRE de Honduras y del Movimiento Universitario Estudiantil. Se trata de un militante opositor al actual presidente hondureño, Hernandez, que asumio mediante el fraude el año pasado y que tiene una politica de represion y persecucion contra toda oposicion politica.
A Urbina se le acusa de incendiar una buseta militar, acusacion falsa porque el no se encontraba en su pais al momento que ocurrio. Ahora mismo él se encuentra detenido en Costa Rica, a donde fue a pedir asilo politico y se lo trato con la detencion y buscan deportarlo a su pais, lo que en las actuales condiciones de persecucion politica significa una farsa de juicio y la carcel para aleccionarlo a el y a todo opositor a Hernandez.
En ese sentido desde nuestra agrupacion escribimos una carta de repudio a ser entregada a la Embajada de Costa Rica. Aquellas organizaciones y personalidades que quieran adherir les pedimos que nos lo hagan saber por mensaje privado a nuestro grupo en facebook o via nuestro mail: lct.adelante@gmail.com
Se aceptaran las firmas hasta el dia de mañana, Miercoles, a las 10:00hs.
Abajo reproducimos el contenido de la carta:


Sr. Gioconda Ubeda Rivera, Embajador de Costa Rica en Argentina.



Nos dirigimos a UD. para exigir que arbitre los medios necesarios para detener la grave situación de violación a los derechos humanos, al proceso judicial y a la legislación vigente que pesa sobre Eduardo Enrique Urbina Ayala, estudiante de origen hondureño, a quien se lo acusa de incinerar una buseta militar y que hoy se encuentra en calidad de detenido en el Centro de Detención de Hatillo, San José.

Tal acusación es falsa, puesto que Urbina Ayala se encontraba en Nicaragua en el momento de los hechos. Por lo tanto, la intervención legal que se hace en su contra es ilegal por carecer de fundamento y obedece a intereses políticos, puesto que Urbina Ayala es militante del Partido LIBRE y del Movimiento Estudiantil Universitario, opositores del presidente Hernández de Honduras.

Por todo lo expresado, las organizaciones y personas que se detallan debajo le solicitamos que se arbitre todos los medios necesarios para liberar a Urbina Ayala del Centro de Detención en el que se encuentra y se le conceda estado de refugiado por persecución política y se desconozcan la persecución judicial que el estado hondureño labre contra él.

Atentamente.

martes, 20 de febrero de 2018

Una marcha no alcanza: Tenemos que discutir y lanzar un plan de lucha para derrotar el ajuste macrista.

2018 será un año en que las luchas se tensaran aun más. Es que el gobierno fracaso con su modelo económico y ya son varios los sectores, inclusive patronales, los que predicen que el gobierno de Macri terminara antes de tiempo: entre ellos la prensa imperialista Wall Street Journal de Estados Unidos. 
Pero como el macrismo no tiene otro plan económico (y aun no fracaso políticamente) es que sale con el cuchillo entre los dientes contra los trabajadores, para que la deuda externa la pague el pueblo trabajador y no los capitalistas.
Pero este gobierno, aunque elegido por el voto, representa a una minoría y hoy cuenta con mayor rechazo, entre ellos un sector que lo voto.
Macri-Cambiemos se mantiene en pie porque cuenta con aliados de su lado. Por un lado están los diputados, senadores y gobernadores de los distintos partidos capitalistas con los que negocia la distribución de fondos, la aprobación de leyes, etc. Como ya se los vio en la aprobación de la reforma previsional y judicial.
Pero también los tiene entre el movimiento obrero: los acuerdos paritarios a la baja, firmados a espalda de los trabajadores, por los burócratas de UDA, Obras Sanitarias, Unión Ferroviaria, UPCN, etc., etc. Dan el ejemplo de que no se puede confiar en los dirigentes sindicales que vienen dirigiendo los sindicatos hace décadas: hace falta una renovación sindical, donde impere la democracia sindical y los dirigentes defiendan los intereses de los trabajadores.
Por eso es importante comprender que no por encabezar una marcha contra el gobierno significa que uno se vuelva automáticamente en un defensor del pueblo trabajador.
En ese sentido la marcha que impulsa Moyano es una maniobra para contener y desviar el descontento entre los trabajadores por el ataque gubernamental (reforma previsional, paritarias a la baja, inflación, etc.) y contra la bancarrota del triunvirato y su política colaboracionista (y en el caso personal de Moyano, porque es investigado judicialmente). Esta marcha no tiene como objetivo parar el ajuste, porque para eso necesitamos una medida de fuerza como la huelga general; el objetivo es desgastar aun más al gobierno macrista y darle tiempo a la “oposición” colaboracionista del peronismo/kirchnerismo para que tengan más fuerzas y tratar de ganar las elecciones del 2019.
Sin embargo esta marcha tiene un elemento progresivo. Y es que al mismo tiempo es una expresión de protesta genuina de los trabajadores, más allá de las intenciones de quienes la han convocado. Por eso llamamos a participar de la misma, pero participando de la columna independiente convocada por los compañeros del Htal. Posadas y haciendo la siguiente aclaración: lo fundamental es darle continuidad a la lucha de estatales (como INTI, Rio Turbio, ANSES, etc.) y extenderla a otros gremios, para coordinar todas las luchas y llevarlas a la victoria.
En ese sentido la marcha que encabeza Moyano no es el intermediario por el cual se logre esa coordinación; el Encuentro Nacional de los Trabajadores, reunido el sábado pasado en el Htal. Posadas, es el medio, aunque germinal, para coordinar las luchas.
Para lograr eso este Encuentro debe continuar reuniéndose y tomar como objetivo la formación de un Congreso Obrero de Delegados de Base, abierto a todas las tendencias del movimiento obrero y donde los trabajadores en negro, desocupados y los centros de estudiantes tengan representación, para elaborar de conjunto un plan de lucha para derrotar el ajuste anti-obrero gubernamental.
Si no llegamos a esa instancia la lucha será desviada a la discusión paritaria (que aunque importante, no es lo fundamental) y el ajuste pasara.
• Por asambleas regionales de cada gremio para elegir paritarios! Por un aumento igual a la canasta familiar básica, indexada automáticamente!
• No a los despidos, las suspensiones, los retiros “voluntarios” y el cese de contratos! Por el pase a planta permanente y la ocupación de puesto laboral que despida o cierre! Reincorporación de todos los despedidos de Estado!
• Por la libertad de todos los presos políticos! Que se termine la persecución de los procesados!
• No a la represión! Por piquetes de auto-defensa contra las patotas y la policía!
• Por la Huelga General activa!
• Por un Congreso Obrero de Delegados de Base para discutir y lanzar un plan de lucha y derrotar al gobierno y su plan de explotacion, desocupacion y hambre!
• Por un Gobierno Revolucionario de los Trabajadores!

jueves, 15 de febrero de 2018

Todos al paro y a la marcha de estatales del día 15 contra los despidos:

 
 ¿DESPIDEN PARA REDUCIR EL DÉFICIT FISCAL O PARA OBTENER CRÉDITOS INTERNACIONALES Y ENDEUDAR MÁS AL PAÍS? 

El caso Triaca no sólo es simbólico por el maltrato, de un ministro de Trabajo, a una empleada que tenía trabajando en negro y que, para blanquearla, sin poner dinero de su bolsillo, la metió en un sindicato intervenido por la justicia (allí también se ve cuán independiente del macrismo es el poder judicial). Sino que al mismo tiempo saltaron todos los funcionarios parientes que este ministro acomodó en el Estado. Y con ello los de otros ministros más. El escándalo fue tan grande que Macri tuvo que salir con un decreto para prohibir la contratación de parientes. No es que se hayan vuelto contra sus propias familias, sino que la salida a la luz de esos acomodos familiares le hacen pagar un costo político muy grande justo cuando está despidiendo estatales. Pero el macrismo ya le encontró la vuelta para sortear el decreto de compromiso y sólo lo limitan a que no puede haber pariente en la misma dependencia, pero sí en otras.
Pero no sólo son los parientes de los funcionarios de primer orden, sino que el grueso de los acomodos en el Estado son por favores políticos que todos los partidos patronales se comprometen en la misma campaña electoral. Es por eso que, en el Estado, a pesar de que hubo muchos despidos, hubo también muchas nuevas contrataciones en los últimos dos años. De hecho, después de los acomodos macristas, hasta diciembre del 2017, había más personal estatal que cuando asumió.
Eso tira por tierra que lo que se busque es achicar el déficit fiscal. Por otra parte, lo que ganan cinco o diez mil trabajadores, que realmente trabajan, como los de fabricaciones militares de Azul, los del Hospital Posadas, del INTI, los del Ansses o los mineros de Rio Turbio, para hablar de los últimos despidos, no cambia en nada el déficit general y es mucho menos que los sueldos de los que contrató el macrismo en los dos últimos años.
La realidad es que los despidos en estatales no reducirán el déficit fiscal. Ellos saben que no va a haber real reducción del déficit fiscal sin inversión, fundamentalmente industrial, y que ella no va a existir. Si lo que se buscara es reducir el déficit no le hubieran quitado las retenciones e impuestos a las patronales del agro, los impuestos a las mineras, y la reducción de los aportes patronales, ni pagarían miles de millones de pesos en la especulación de las Lebac.
Los despidos en estatales son para cumplir con las metas que impone el FMI que es el que monitorea las cuentas públicas para que el Estado pague las deudas de los organismos de crédito internacionales. Para así volver a tener más crédito, empresarios y Estado, a baja tasa de interés. E, inmensas ganancias a las constructoras contratistas de los amigos de Macri con sus grandes obras públicas; y el ataque al Ansses para reprivatizar las jubilaciones o al INTI para ponerla al servicio de las multinacionales europeas y de los EE.UU.
Por eso, mienten descaradamente cuando dicen que todo esto es para estar mejor. La realidad es que despiden a trabajadores para más endeudarse y esa políti-ca condena al hambre y la desocupación a sectores cada vez más grandes. Mientras son cada vez más ricas las multinacionales y la gran burguesía, especulando y fugando sus grandes ganancias.
No van a ceder, así porque sí. Tienen un plan burgués anti-obrero y pro-imperialista y lo piensan llevar a fondo. Sólo cederán algo si ven la posibilidad de perderlo todo. Hay que dar una respuesta a la altura del reto que propone la burguesía, y la burocracia sindical no lo va a hacer. La burocracia sindical, sea K o la más tradicional, no tiene opciones, porque no tiene proyecto más que el patronal, oscila entre traicionar deliberadamente, o ponerse al frente para negociar los despidos y/o frenar y desgastar las luchas, esperando las futuras elecciones.
                                                                              

* No a los despidos; reincorporación de todos los despedidos en el Estado nacional, las provincias y los municipios

* No a la represión – Por piquetes de autodefensa – Libertad a los presos políticos y desprocesamiento de los luchadores

* No al pago de la deuda externa con el hambre del pueblo

* Unidad y coordinación permanente entre los despedidos estatales y municipales por fuera del control de la burocracia sindical

* Exijamos a las direcciones sindicales asambleas inter-gremiales en todos los establecimientos para votar un plan de lucha

* Por una Coordinadora nacional de trabajadores en lucha que impulse un Congreso Obrero de Delegados de Base de todo el movimiento obrero y desocupados en lucha, con asambleas en los lugares de trabajo para imponer una verdadera Huelga General activa que derroten el plan de hambre y entrega del gobierno

miércoles, 7 de febrero de 2018

Respondamos políticamente a la provocación del gobierno:

Frente a la marcha cuasi-fascista convocada en las redes sociales en defensa del Gobierno en crisis -y cada vez más cuestionado su plan político-económico- de Macri/Cambiemos, para el 17 de febrero, se impone una pregunta: ¿Qué esperan los que están por la defensa de los sindicatos; en contra de la flexibilización laboral, de los despidos, de los tarifazos; de que se les rebaje el haber a los jubilados; de la represión y el gatillo fácil, para convocar una contramarcha ese mismo día? 

La salida no está en esperar más de un año a las nuevas elecciones, dándole tiempo para la recuperación de su imagen, y mientras tanto que pase todo el plan de ajuste, sino en la organización y en la lucha para enfrentarlo en las estructuras laborales y en las calles. 

Desde la Liga Comunista de los Trabajadores creemos que es pertinente hacerse estas preguntas, y bregar por la convocatoria a una contramarcha, para que, en esta coyuntura abierta con las grandes marchas del 14 y 18/19 de diciembre, los trabajadores y el pueblo pobre realice una demostración de fuerzas, que neutralice o minimice el apoyo que busca el gobierno.

Está ocurriendo lo que siempre dijimos: La verdadera grieta es de clase contra clase; los capitalistas vienen por todo. Tenemos que enfrentarlos.

jueves, 25 de enero de 2018

A 31 años de la muerte de Nahuel Moreno

Nuestra organización, LCT, está formada por miembros que en su mayoría vienen del morenismo (viejo MAS, MST). Sin embargo nuestro grupo no se reivindica de esa corriente, habiendo roto teórico-programáticamente aquellos miembros que pertenecieron a la misma.

Pero en aras de romper con un método sano, marxista, esa ruptura no busca despotricar contra el morenismo, viendo solamente sus aspectos negativos y magnificándolos. Sino que, por el contrario, buscamos dar una respuesta al legado de Nahuel Moreno, y así profundizar el debate sobre el mismo y sacar conclusiones que permitan superar teórica y políticamente a esa corriente.

Por ello compartimos este texto, escrito a fines del año pasado (y que aparecerá en nuestro próximo número de "Aportes teórico-programáticos de la LCT") con la intención de dar esa respuesta o que, por lo menos, se acerque a la misma. 
 
Cinco cuestiones sobre Nahuel Moreno y el morenismo

Introducción:

Este año se cumplieron 30 años del fallecimiento de Nahuel Moreno, importante dirigente de la IV Internacional y del trotskismo latinoamericano y mundial de la Segunda post-Guerra. Prueba de su importancia es que, a tres décadas de su muerte, y a pesar del estallido de su corriente en los años 90, sigue siendo el morenismo (o sea, las variadas tendencias: LIT-CI, UIT-CI, SECA o la Corriente del MST- que se referencian con Moreno), las más importantes de Latinoamérica. E, incluso, le siguen en tamaño e importancia las corrientes que provienen del morenismo como la Fracción Trotskista Estrategia Internacional del PTS, Socialismo o Barbarie del Nuevo MAS o la FLTI orientado por la LOI-DO, y otros grupos. Muy detrás vienen los otros exponentes latinoamericanos, como el lorismo o el altamirismo, y las corrientes surgidas en Europa o Estados Unidos.

Sin embargo, a 30 años del fallecimiento de Moreno, todos sus seguidores hablan del legado de éste, pero nadie de la (o las) corriente(s) morenista(s) ha logrado precisar claramente en qué consiste dicho legado.

Este ensayo, en cinco ejes, analiza las fortalezas del trotskismo de Moreno y sus debilidades -y más aún; las debilidades del morenismo en todas sus variantes-, apuntando a su superación dialéctica.

1) Nuestro grupo, la Liga Comunista de los Trabajadores, proviene de la corriente morenista, y nos reivindicamos comunistas, socialistas revolucionarios, marxistas principistas, leninistas-trotskistas o sencillamente trotskistas, pero no morenistas. Lo bueno de Nahuel Moreno es que se plantó contra Michel Pablo, dirigente de la IV Internacional (y Posadas en Latinoamérica) que le capitulaba al stalinismo y al nacionalismo burgués en el mundo colonial y semi-colonial; y que batalló contra Ernest Mandel, en el SU, después, que le capitulaba a la ultraizquierda en los años´60 y´70, y a todas las direcciones pequeño-burguesas que dirigían procesos revolucionarios -también, dentro del SU, contra la adaptación al stalinismo tercermundista del SWP norteamericano realizada por Hansen/Barnes-, y, por último, a finales de los años´70 y principios de los´80, contra Pierre Lambert y su adaptación a la socialdemocracia. Críticas y batallas políticas -no sin errores y rectificaciones- que compartimos en sus grandes e importantes trazos. Pero la fortaleza de esas batallas políticas está en que Moreno las dió desde el legado teórico-programático de Lenin y Trotsky, y no en que haya aportado algo nuevo o superior a lo que ya dijeron estos maestros. Por eso, porque no ha realizado un aporte cualitativo, no es correcto considerarse morenista (aunque haya sido una de las corrientes trotskistas más principistas de la Segunda post-Guerra). También reivindicamos el carácter obrero e internacionalista del trotskismo que impulsó Moreno, o sea, el objetivo estratégico de construirnos en la clase obrera y en sus luchas, y la construcción del partido en el marco de la Internacional, cuestiones centrales ya planteadas por Trotsky. Esa diferenciación de ismos, de diferentes corrientes trotskistas, sin que se encuentren aportes cualitativos, no hace más que abrir más la brecha entre los marxistas principistas o trotskistas-leninistas; y desde ya no es esa nuestra intención, porque ya hay diferencias reales con muchos, sobre muchos temas, como para agregar una más, que en nada ayuda a la construcción nacional e internacional del partido de la revolución proletaria y socialista.

2) Pero hay algo más en relación a Moreno. No compartimos la revisión de la Teoría de la Revolución Permanente de principios de los ´80. Ciertamente que hubo, y que puede haber, revoluciones que destruyen o desarticulan el aparato represivo del Estado burgués, que no tienen a la clase obrera al frente, y que pueden producir cambios importantes o radicales en el régimen de dominación burguesa. Revoluciones que cuando se produjeron ya no eran las viejas revoluciones burguesas anti-feudales, porque éstos ya eran países capitalistas; tal es el caso de Portugal en 1974, Nicaragua en 1979, Irán en 1979 o Haití en 1986. Pero estos procesos en nada cambian la teoría programa de la revolución permanente de Trotsky, ella sigue siendo correcta y no ha surgido ningún fenómeno nuevo, ni puede surgir, que haga que haya que luchar primero por una revolución democrática para después luchar por una revolución proletaria y socialista.

A modo de ejemplo. En un país donde hay una dictadura tienen, lógicamente, más peso las consignas democráticas, pero, al decir de Trotsky, hay que plantearlas sin que ellas se transformen en un dogal -el nudo de la horca- al cuello de la revolución proletaria. Por ejemplo, la Asamblea Constituyente; esa consigna burguesa, que es la consigna democrática más importante, sólo tiene sentido en países que todavía no están formados como Estado (y actualmente son muy pocas las situaciones), o en procesos de ascensos revolucionarios dónde la burguesía intente meter el ascenso de masas por las urnas, eligiendo gobierno "democráticamente", para poder así desviarlo. Entonces el planteo de Asamblea Constituyente apunta a no elegir cargos sino a discutir todo. Y ese planteo debe ir de la mano de seguir desarrollando los organismos de clase y de poder -y el armamento del proletariado- para imponerla (o para tomar el poder directamente si la situación lo permite). Propagandizando, durante ese período de agitación de la Asamblea Constituyente, los temas estructurales más importantes para el país (ruptura con los pactos que nos atan al imperialismo -si es semi-colonial-, la expropiación de la tierra; el problema de las nacionalidades oprimidas si lo hubiera, la expropiación de los sectores estratégicos de la industria, la reducción de la jornada laboral, etc., etc.). Y, si no dan las relaciones de fuerza para imponerla, el partido tiene que retroceder, pero estará en mejores condiciones para encarar una campaña electoral porque ya habrá propagandizado sus objetivos y consignas políticas. Otra cosa totalmente distinta es hacer lo que los oportunistas adaptados al régimen hacen, frente a todo ascenso de masas, cuando plantean la Asamblea Constituyente para llevar a las urnas dicho ascenso, como realizó el PO, el PTS, y también grupos como Convergencia Socialista o la LOI-Democracia Obrera, este último no en todo el proceso, pero sí a finales del 2001 (y el N.MAS también la ha planteado de esa forma en diferentes procesos latinoamericanos). No levantan la Asamblea Constituyente para enfrentar al régimen, sino para encontrar una salida política dentro del régimen democrático burgués. Estos son algunos de los elementos a extraer de las lecciones del 2001/03 en Argentina.

Por otra parte, por la ubicación histórica y geográfica en la que militó Moreno, en Argentina y en Latinoamérica, en la Segunda post-Guerra, donde los períodos democráticos eran rara avis, él y su corriente no desarrollaron anti-cuerpos teóricos, y político-prácticos, para enfrentar, o abordar sin capitular, a la democracia burguesa. De allí que el MAS argentino, armado con las concepciones que dejó Moreno en ese plano se desvió en una terrible adaptación al régimen democrático burgués, vía el electoralismo, a mediados y finales de los ´80, incluso mucho antes de la reunificación alemana y el descalabro de la URSS. Situación que no es privativa de los morenistas, porque la adaptación al régimen -que da como resultado políticas y campañas electorales cuasi socialdemócratas, donde los problemas más acuciantes se pueden resolver en el marco del sistema capitalista-, se sigue viendo en los partidos que componen los frentes electorales permanentes, como el Frente de Izquierda y de los Trabajadores del PO-PTS-IS e Izquierda al Frente por el Socialismo del MST-N.MAS. Frentes electorales en los que la mayoría de estos partidos, y la mayoría de sus miembros, no son morenistas. 

3) Los procesos que llevaron a la restauración capitalista en Europa del Este y la URSS no se los puede considerar revolucionarios por el sólo hecho del ingreso, y sólo en algunos pocos de esos Estados Obreros Burocratizados, de las masas en escena. Más bien fueron los últimos coletazos de la contrarrevolución stalinista. Porque dicho ascenso de masas se dió -a raíz de la crisis mundial, y cuando la burocracia pasa a planificar conscientemente la restauración capitalista (Perestroika)-, en un marco mundial cuando se había agotado, y derrotado, el ascenso revolucionario en el mundo semi-colonial de los 70 y principios de los 80 (Camboya y Laos en el sudeste asiático, Nicaragua y El Salvador en Centroamérica), la propia derrota del proceso abierto en Polonia en 1980/81, y a mediados de la misma década la derrota de los mineros ingleses y la derrota de los aero-navegantes en Norteamérica. Eso es lo que explica que no haya surgido una vanguardia trotskistizante -como decía y creía Moreno que iba a ocurrir- en esos procesos con la cual empalmar para construir el partido revolucionario, corrientes de izquierda que sí habían surgido en procesos anteriores cuando la realidad e intensidad de la lucha de clases mundial era otra.

Esa es una diferencia importante que tenemos con todo el morenismo y las corrientes surgidas de allí, como la FT del PTS y sus rupturas, o Socialismo o Barbarie del Nuevo MAS -que modificó el carácter de clase de la URSS y otros Estados congéneres, en 1994, para continuar justificando la política que tuvo cinco años antes-, corrientes que también consideraron revolucionarios esos procesos de 1989/92. Y de hecho con casi todo el trotskismo mundial -incluido Guillermo Lora, Jorge Altamira, Ted Grand, el Worker`s Power y sus rupturas, o el lambertismo, etc., incluso Tony Cliff que en su anti-defensismo orientaba en el mismo sentido- que con mayor o menor intensidad, prefiguraron que la revolución política se podía llevar adelante en dos tiempos; en el primero, todo contra la burocracia stalinista; y en el segundo, el partido trotskista/bolchevique -que no existe en el primer acto- tomaría el poder. Esto era pensado así (salvo por Mandel o Gerry Healy que oficiaban de consejeros de Gorbachov/Yeltsin el primero, y de Gorbachov en segundo, o la corriente espartaquista que directamente apoyaba al ala dura de la burocracia stalinista, igualmente restauracionista), en particular, la corriente morenista de finales de los ´80, que creyó que el voluntarismo y la exageración reemplazaban el análisis serio de la lucha de clases, tomando a ésta y al mundo como una totalidad en dinámica.

De allí que la revolución democrática y el análisis objetivista mecanicista de la realidad (nacional y mundial) y la muerte de Moreno, se combinaron abruptamente, y a finales de los ’80 y principios de los `90, llevando al estallido de la corriente morenista. Estallido que todavía continúa. Obviamente, Moreno no tiene la culpa sobre cómo sus seguidores respondieron a estos procesos, dos o tres años tras su fallecimiento, pero sí tiene responsabilidad política por cómo, bajo qué preceptos y concepciones de sus últimos años, dejó armada a la corriente.

4) Reivindicamos los sanos métodos de Moreno para la construcción del partido revolucionario, donde no se expulsaba por diferencias políticas y se defendía la moral proletaria y partidaria. Pero, como se ha visto en las innumerables rupturas de la corriente morenista, eso no alcanza. Sin embargo, en un artículo titulado Cuatro consejos de Lenin, de 1986, criticando al PC por la falta de libertad de crítica interna, Moreno recopila citas de Lenin, y allí se infiere que la crítica que realiza no sólo es para el centralismo burocrático, sino que puede ser extensible a todo partido centralista democrático, o sea, a los partidos revolucionarios -leninistas-trotskistas- que se construyeron bajo la presión del stalinismo en la Segunda post-Guerra.

Plantea Lenin: “El anatemizar o expulsar del partido no sólo a los antiguos economicistas, sino también a los grupitos de socialdemócratas que padecen de una ‘cierta inconsecuencia’, sería de todo punto absurdo… pero nosotros vamos todavía más allá: cuando tengamos un programa y una organización de partido, no sólo deberemos abrir las páginas del órgano del partido a un intercambio de opiniones, sino exponer sistemáticamente nuestras discrepancias, por poco importantes que ellas sean, a aquellos grupos o grupitos, como el autor los llama, que defienden hasta caer en la inconsecuencia ciertos dogmas del revisionismo y que, por unas y otras causas, insistan en su particularismo e individualidad de grupos. “Precisamente para no caer en las actitudes tajantes… con respecto al ‘individualismo anarquista’, hay que hacer, a nuestro juicio, todo lo posible -hasta llegar incluso a ciertas concesiones que nos aparten del hermoso dogma del centralismo democrático y del sometimiento incondicional a la disciplina- para dejar a estos grupitos en libertad de expresarse, para dar a todo el partido la posibilidad de medir la profundidad o la poca importancia de las discrepancias, para poder determinar, concretamente, dónde y en qué aspectos definidos se manifiesta la inconsecuencia” (V.I. Lenin: Obras Completas, ob. cit., tomo VII. pp. 110 - 111). Y trece años más tarde, en 1916, en su artículo “Tareas de los Zimmerwaldistas de izquierda en el Partido Socialdemócrata Suizo”, Lenin aconsejaba: “Es justamente para que la lucha inevitable y necesaria de tendencias no degenere en rivalidad de ‘favoritos’, en conflictos personales, en mutuas sospechas y pequeños escándalos que todos los miembros del Partido Socialdemócrata están obligados a promover una lucha abierta sobre el terreno de los principios de las diversas tendencias de la política socialdemócrata”. (V.I. Lenin: Obras Completas, ob. cit., tomo XXIII, p. 145.)

Pero Moreno, y el morenismo, armado de una caracterización equivocada de la realidad mundial, y con el afán de aprovechar las grandes oportunidades que brindaba la lucha, no abordó la cuestión del partido de combate, centralista democrático, genuinamente leninista. Se entrevió el problema, pero no se avanzó sobre él. No estamos hablando de hacer de la necesidad virtud, porque, para nuestros objetivos, por el tipo de enemigo que enfrentamos, cuanto más cohesionado esté el partido mucho mejor. Pero sí, hablamos de no ver la necesidad de crear los mecanismos constitutivos -formativos y orgánicos- del partido para las fracciones públicas, y no meros acuerdos ad hoc para salir del paso, como son las experiencias separadas que algunos practicaron, pero que, en realidad, más que experiencias separadas fueron rupturas ordenadas.

La corriente morenista pagó por eso, de hecho, todo el trotskismo de la Segunda post-Guerra -desde los más revisionistas hasta los que, desde la ‘izquierda’, hacen cretinismo anti-morenista, haciendo lo mismo o peores cosas aún-, y casi tres décadas después del derrumbe stalinista, lo siguen pagando con escisiones absurdas por injustificadas, exclusiones y/o expulsiones burocráticas. Para poner los ejemplos muy cercanos; la media docena de rupturas del altamirista PO, y otras tantas del albamontista PTS, del MST y de IS, del PSTU argentino y Convergencia Socialista, o la partición en casi dos mitades del PSTU de Brasil; y estos ejemplos son sólo por hablar de la última década. La realidad hartamente lo atestigua; el tipo de régimen partidario que se construye no canaliza las diferencias, y no sirve para las duras y francas discusiones (lucha de tendencias/lucha de fracciones) de las que habla Lenin.

5) Y, más en lo práctico y general, compartimos con Moreno el rechazo a los sectarios que se niegan a intervenir en los procesos progresivos, porque dichos procesos no son químicamente puros como quisieran. Y también rechazamos a los oportunistas que confunden dichos procesos con sus direcciones, capitulándoles a estos últimos de diferentes formas -o a los prejuicios democráticos y a las presiones sociales de las clases medias o pequeña burguesía-, y en función de eso revisan la teoría. También, aunque no todas las conclusiones o concepciones consideramos correctas, reivindicamos el permanente rearme teórico-programático que realizaba (reconociendo los errores, y eso es muy importante) en las escuelas de cuadros; no tomando la teoría como un dogma sino como una guía para la acción. Y muy lejos de avergonzarnos de provenir de la corriente morenista (algo que ningún trotskista debe hacer, provenga de dónde provenga), nos parece de fundamental importancia tener una base sólida desde dónde realizar críticas, y extraer lecciones de forma dialéctica, negando y conservando, para llevar adelante el rearme teórico-programático, porque, al decir de Hegel; todo avance parte de la negación. Rearme teórico más que necesario para un corpus teórico-programático como el del morenismo, ajustado a la situación de la Segunda post-Guerra, que tras la restauración capitalista en la URSS y Europa del Este poco tiene que ver con nuestra realidad mundial. En este marco no está de más recordar la vieja sentencia de Lenin: sin teoría revolucionaria no hay política revolucionaria.