domingo, 2 de octubre de 2011
elecciones y ajustes
Sin embargo CFK, sus ministros, y en general todo el Frente para la Victoria se han mostrado muy cautos a la hora de los festejos. Saben que el triunfo de octubre está casi asegurado, pero que al mismo tiempo su plan económico se sigue agotando, y que con la profundización de la crisis internacional el panorama tiende a empeorar.
Este abultado triunfo se explica, por una parte, porque el gobierno logró administrar la crisis consumiéndose gran parte de las reservas, y por otra, porque la oposición patronal refleja más a la crisis del 2001-02 y sus políticos, situación que supo explotar el gobierno.
Esa administración de la crisis que creó una relativa estabilidad y la falta de percepción general en las masas de que la crisis mundial va a llegar a la Argentina también (o que ya llegó), junto a la explotación propagandística del gobierno de lo diferente que son las cosas, comparadas al 2001-2002 Así ha logrado contrarrestar los escándalos poĺiticos como la represión a los tobas en Formosa, el caso Socklender o la represión y muertes en Jujuy contra pobres que tomaron tierras.
En este último mes que queda hasta las elecciones de octubre, nada hace pensar que el triunfo se les vaya a ir de las manos al gobierno. la oposoción patronal de Alfonsín y Duhalde a lo que pueden aspirar es a mantener la mayor cantidad posible de parlamentarios, mientras Binner, y su Frente Amplio Progresista, que viene de obtener poco más del 10% de votos, a consolidar ese nuevo espacio ganado principalmente a la UCR y al casi difunto Proyecto Sur, que no llegó a superar el 1,5% de los votos para poder presentarse en octubre.
Los problemas que preocupan, y que busca ocultar el gobierno, tieneque ver con los desfasajes económicos que se fueron incubando en estos últimos ocho años. Problemas que se venían paliando con la gran recaudación fiscal proveniente de las exportaciones pero que ya no se puede ocultar más. El gobierno ajusta y se prepara para mayores ajustes.
La devaluación del Real en Brasil ha acelerado el proceso. La primer meta del gobierno es pagar los vencimientos de la deuda externa, arreglar con el Club de París, y volver a endeudarse para enfrentar con mayores margenes de maniobra a la crisis. Pero nuevamente, tanto los actuales pagos, como la furura deuda la pagaran los trabajadores con nuevos ajustes.
miércoles, 28 de octubre de 2009
El capitalismo agoniza, y en su agonía todo lo descompone
Como siempre, todas las variantes de los radicales y todas las variantes de los peronistas se desviven para mostrarnos que si se los votan a ellos las cosas van a estar mejor. Mentiras, pero qué otra cosas pueden decir ellos, si de eso y para eso viven. En el mejor de los casos nos dirán que nada puede hacer porque la crisis es mundial, eso es cierto: el capitalismo no funciona en ningún lado. Pero, así y todo, insistirán en que es lo mejor, lo único posible.
Mientras tantos los burócratas sindicales, de la CGT y la CTA , cuentan los millones que a la fuerza nos descuentan de los salarios –del 50 por ciento de los trabajadores que están en blanco–, el mismo 2,5 por ciento de la masa salarial que las patronales y el Estado aportan a sus cuentas bancarias. Son miles de millones de pesos mensuales. Por eso no es de extrañar que no hagan campaña de afiliación a los sindicatos, que no hagan apertura en empresas sin representación sindical para que tengan comisiones internas; y que nada hagan contra, el hambre, los despidos, contra los bajos salarios, etc. Los dirigentes sindicales están vendidos, están a sueldo (a muy grandes sueldos) de las patronales y el Estado.
Por esto mismo, los burócratas sindicales actúan como verdaderos policías de las patronales en las estructuras de la clase trabajadora (fábrica, hospitales, comercios, establecimientos, etc. etc.) buchoneando a los trabajadores que quieren luchar –y hasta por solo reclama lo que les corresponde–, para hacerlos echar. Y cuando hay luchas contra los despidos de las patronales –que para despedir siempre dicen estar en crisis–, estos traidores sindicales están con la patronal. Pero si no pueden controlar tal o cual lucha tienen como última instancia al Ministerio de Trabajo que se encarga de hacerles cumplir las leyes a los trabajadores, pero dejando a las patronales hacer lo que quieran.
Todo el sistema capitalista está diseñado para oprimir a la clase obrera. La burguesía ha perfeccionado sus métodos de dominación para lograr explotar más y más, y así acrecentar sus ganancias. Ha comprado a los dirigentes sindicales, y sus políticos hoy crean organizaciones “piqueteras” (organizaciones sociales las llaman) cooptadas por el Estado para lograr canalizar, vía el clientelismo, el descontando de los desocupados y los hambrientos. Con los 180 pesos de asignación supuestamente universal por hijo pasará lo mismo que con el Plan Trabajar, que pasaron ya diez años y siguen en 150 pesos. La miseria y la represión continúan, y continuará creciendo mientras no conquiste el poder la clase obrera.
Pero la clase obrera no puede conquistar el poder si no construye previamente su partido revolucionario. Un partido que no esté comprometido con el sistema, que no tenga problema en decir lo que es. Un partido que no sea electoralista, como los actuales partidos de la izquierda, que sí se presenta a elecciones lo haga para desnudar todo el mecanismo de dominación y las mentiras de la democracia –de los millones de dólares– de los patrones y sus políticos; y no para querer sacar votos a costa de no decir las cosas como son. Y que el dinero que reciben del Estado, por los votos obtenidos, sea devuelto a los fondos de huelga de las luchas de la clase trabajadora.
Un partido que no tenga problema en decir que lo que se necesita es una revolución para terminar definitivamente con la desocupación reduciendo la jornada laboral, y la explotación expropiando todas las fábricas y devolviéndoselas a sus verdaderos dueños, de donde salió el sudor para que ellas existan: los trabajadores. Que sólo socializando los medios de producción (tierras, industrias, maquinarías, tecnología, etc.) se va a terminar definitivamente con el hambre, la miseria (e inseguridad), los bajos salarios, y habrá viviendas decentes para todos. Que esa revolución proletaria no puede quedarse circunscripta a un sólo país, que debe ser mundial, para terminar definitivamente con los explotadores. Que la democracia de los Consejos Obreros será mil veces más democrática que la democracia burguesa y su farsa de Parlamento.
Un partido revolucionario, de la clase trabajadora, que proyecte un futuro para todos y no para unos pocos ricos, burgueses, oligarcas o capitalistas, y otros muchos parásitos burócratas políticos y sindicales, que igualmente viven de la explotación y el hambre de los trabajadores. Un partido que luche por el Socialismo y la democracia obrera.
Construyamos la Liga Comunista de los Trabajadores
lunes, 19 de octubre de 2009
Informe sobre la reunión del Bauen: conclusiones políticas
El sábado 17 de octubre, con la presencia de muchos grupos de izquierda, se realizó el encuentro propiciado por el Sindicato Ceramista de Neuquén en el Hotel Bauen para impulsar una Tendencia Clasista (TC en adelante) y un Partido de los Trabajadores (PT en adelante). Se destacó la presencia del PTS y secundariamente IS, CI, PRS, FOS, DO, el MST estuvo como oyente pero sin participar oralmente y grupos menores. El auditorio estaba lleno, pero menos repleto como cuando fue la última reunión por la ex-Terrabusi; con muy pocos compañeros delegados por fuera de los de los partidos. No estuvieron presentes el PC, PCR, PO, COR, y el MAS que plantea algo muy parecido sorprendentemente no estuvo, o no tan sorprendentemente, porque de estar deberían decir sí a todo. Su ausencia debería significar la muerte de su consigna de Movimiento Político de las Trabajadores, es que ya no puede decir que están por ello cuando se hace una reunión planteando casi lo mismo y no participan.
La reunión comenzó con la intervención del compañero López (el ex-Sec. Gral del Sindicato Ceramista, ex porque dejó de serlo hace pocos días para volver a su puesto de trabajo, tal como muy correctamente lo indican sus Estatutos). Planteó que ésta era una primera reunión, que sólo se convocó a pocos, a los que más afinidad programática tienen, para, posteriormente hacer un llamado mayor a otro encuentro. Después de hacer un raconto de lo que significó la lucha de Zanon, la recuperación del sindicato y el tipo de sindicato que están construyendo, pasó a contar el proyecto que el sindicato y Zanon impulsan. Y en síntesis, planteó la necesidad imperiosa de construir una Tendencia –sindical y política– Clasista para darle forma orgánica a la coordinación y un Partido de los Trabajadores porque, dijo, los trabajadores debemos elevar al plano político nuestra lucha. En realidad el plano político para el compañero, es sinónimo de táctica electoral, o sea presentarse a elecciones, pero así no lo dijo.
Posteriormente se recibió con un cerrado aplauso a una delegación de ex-Terrabusi, los delegados (del PTS) del turno noche contaron el proceso que llevó a ser el turno más combativo de la fábrica. De allí se planteó la necesidad de
Pero el MST, CI e IS estaban presentes y el PTS viene de hacer un acuerdo electoral con IS, por esto la crítica del PTS no es incorrecta por sectaria, no, sino por hipócrita o al menos por muy incoherente. Si le dice a su base y periferia que la izquierda sojera es el eje del mal, ¿por qué hacen acuerdos electorales con ella?
La primera intervención del compañero Godoy (del PTS y Zanon) fundamentó la necesidad de
Pasaron a hablar los diferentes partidos, en su mayoría a través de sus referentes sindicales. Salvo los compañeros ceramistas y los que respondían al PTS nadie más estuvo por una TC y un PT. Fue IS –izquierda sojera al decir del PTS– la que más sistemáticamente fue al cruce de
DO, por intermedio de Walter, muy medido y fraternalmente (se encontraba en territorio del PTS) planteó la orientación de formar un Frente de Lucha Nacional. No centró en la cuestión de
Beica de CI, planteó la necesidad de una tendencia puramente sindical, y rechazó todo lo demás porque dice que puede llevar al reformismo, como si el planteamiento de tendencia sólo sindical fuese revolucionario. Insistió en la necesidad de la coordinación, y no rechazó de plano a
El PRS, a través de Lerer delegado Gral del Hospital Garrahan, planteó una caracterización y posición parecida a la nuestra pero más tímida en dos sentidos: están por Encuentros regionales de delegados con un programa mínimo y defensivo. Pero no planteó que el Garrahan vaya a llamar, o a trabajar, por un gran encuentro o congreso nacional de delegados. Se mostró partidario de llamar también a
El FOS, a través de Roberto López, del SUTEBA Matanza, también rechazó
Opción Socialista (ruptura de Convergencia Socialista, dirigida por Lagar) criticó el sectarismo del planteo de
La discusión se complejizó porque los compañeros del PTS (y los ceramistas también) empezaron a darse cuenta que no había quórum para su TC y PT, y a partir de allí polarizaron la discusión en CCC sí o CCC no. Pero nadie planteaba CCC sí para una TC, porque en realidad ningún otro grupo planteaba la necesidad de una TC y un PT. La inmensa mayoría, por no decir todos los grupos y partidos, salvo el PTS, rechazaron
A continuación las intervenciones de los compañeros del PTS, se diga lo que se les diga, pasó a ser casi TC o muerte!, muy pocos hablaban ya de la necesidad del PT, y los pocos que lo hacían (un compañero delegado de Córdoba, por ejemplo), lo hacía reconociendo que era para tener una opción electoral. Pero en Córdoba existe IS, que viene yendo con el PTS a elecciones, y se presenta con candidatos, incluso tiene una diputada ¿Será que el PTS cordobés no quiere votar más a la izquierda sojera? Era hora, pero solo tienen que dejar de hacer frente con la izquierda sojera y presentar lista propia, no es necesario para eso llamar a construir un PT sin trabajadores.
La segunda intervención del compañero Godoy fue algo agresiva hacia los demás, por no aceptar
El tiempo estipulado se consumió muy rápido y quedaron cerca de veinte oradores sin poder intervenir. No hubo planteamiento de nueva reunión ni se votaron las pocas mociones que hubo. Todo terminó con la sensación de esos partidos empatados pero donde un equipo pide desesperadamente ¡¡la hora referí!! Se trató de una derrota política del PTS, pero también la lectura puede ser que el PTS hizo su negocio, puesto que se ligó más aún a este sector independiente del sindicato ceramista para construir su TC, y que de la suma del PTS y del activismo de este sindicato logren arrastrar algo más, capitalizado exclusivamente por el PTS. Teniendo la oportunidad de seguir diciendo (por debajo porque nunca lo escriben en su prensa) que ellos son los unitarios y los únicos que quieren luchar.
¿Para qué una TC?
De hecho existen muchas tendencias clasistas, toda fracción sindical de los partidos de la clase y anti-burocráticos, más grande o más pequeña, es una tendencia clasista en el movimiento obrero. Querer construir una sola TC es pedirle a los partidos que disuelvan su trabajo sindical, y que queden a la merced del partido más grande, ese sería el único que puede imponer sus posiciones. Se puede argumentar que no es necesario disolverse, como planteó el compañero López, pero entonces que quede todo como está y que se realicen congresos de delegados –unitario y nacional– sobre la base de un programa común elemental. Y que dicho congreso se realice periódicamente (mensual o trimestral) y vote una mesa de dirección donde estén representadas las estructuras más importantes (y seccionales sindicales). Para esto, para darle forma orgánica al frente único obrero, no se necesita ninguna TC.
¿PT, en el marco de una brutal ofensiva burguesa?
La insistencia del PTS para
A menos, que los compañeros ceramistas ya tengan claro formar un periódico como Nuestra Lucha que llevará la orientación política del PTS, pero si esa no es la idea es incorrecto suponer que un PT eleva la lucha económica-práctica al terreno político. Un PT genuino lo único que puede hacer es sacar votos para pelear en el parlamento, y un PT en este marco –un frente de izquierda, sin grandes masas de trabajadores– es lo mismo, en tanto que plantea un programa reformista, pero más irreal en cuanto a sus posibilidades de llegar al parlamento, y mucho más irreal en cuanto a que el parlamento le vaya a servir a la clase para conseguir o defender las conquistas obreras. Con el agravante, que un PT, que no puede ser más que reformista, cada dos años le dice a las masas que la solución está en las urnas, y no puede desplegar una campaña electoral revolucionaria, ello sería un contrasentido a su propio objetivo de sacar muchos votos de clase, postura política más perjudicial aún con la crisis existente, por depositar expectativas en las urnas y el parlamento. Pero si los compañeros ceramistas no se dan cuenta es porque el PTS, no se los dice, porque los busca educar en su propio electoralismo.
No hay falsas alternativas, hay que construir el partido revolucionario. Y si hubiera un ascenso obrero, que desborde las organizaciones tradicionales, en el marco de un crecimiento económico, y la clase empieza a ver cada vez más la necesidad de construir su organización política y sindical propia, que le permita luchar, conquistar y defender vía el parlamento sus conquistas; entonces sí estaría planteada la táctica del PT, pero es para dar un salto cualitativo en la construcción del partido revolucionario, para el desarrollo de la conciencia de clase, y no porque nosotros pensemos que la influencia electoral o el parlamento, en esta época, vayan a servir para defender las conquistas obreras.
Que los compañeros del sindicato ceramista de Neuquén, estén con la orientación del PTS es un contratiempo, pero eso no indica que no puedan estar por un llamamiento amplio a un Congreso de delegados unitario de todo el movimiento obrero, que se transforme en un polo o un frente de lucha permanente del movimiento obrero -ocupado y desocupado-, y en esos congresos, como todos, poder batallar por sus posiciones.
Marcelo Ríos, por
miércoles, 14 de octubre de 2009
Construir el partido revolucionario
Hay muchas comisiones internas que estan dirigidas por fuerzas de izquierda, y la gran mayoría se dicen anti-burocráticas, pero los partidos a los que responden priorizan su construcción molecular-electoral (PO-MST), otros como el PTS se quieren recostar sobre la burocracia sindical “progresista” del CTA aconsejándola, y al igual que el MAS –y otros pequeños grupos– la salida la ven en la construcción de un Partido de los Trabajadores o en un Movimiento Político de los Trabajadores, lo que es lo mismo porque dicho partido o movimiento está orientado para una salida política electoral, pero… de clase, nos dicen. Y mientras esto no se de –y no se dará porque para eso debe surgir una fuerte vanguardia obrera que luche por reformas y que vea en la representación parlamentaria una forma de fortalecer y mejorar las conquistas de la clase, algo totalmente irreal en este marco político– los partidos o fuerzas políticas de izquierda priorizan su construcción molecular defendiendo a capa y espada sus espacios ganados. Esto es lógico y necesario porque la lucha contra la patronal y la burocracia así lo requiere, pero deja de serlo cuando los intereses de esos partidos se contraponen a las necesidades de unidad de la clase trabajadora.
Sin embargo la construcción molecular –o a grandes sal-tos– siempre existirá; la diferencia en este punto con estos partidos, está en sus visiones e interpretaciones unilaterales y funcionales a las necesidades políticas de su construcción, que pierden de vista el eje ordenador de la política de frente único obrero; para en ese marco, y fortaleciendo el frente único obrero, dar las batallas políticas necesarias y ganar para la construcción partidaria.
Es por esto –porque niegan la política de frente único obrero– que a pesar de los golpes recibidos en las luchas quieren hacerlos pasar por triunfos de sus políticas–, y no luchan por poner en pié un Congreso nacional de delegados de bases. Algunos sólo proponen encuentros regionales donde ellos tienen fuerzas, o donde creen que puede ganar algo…, y a veces la lucha los obliga a hacen Encuentros, de organizaciones, como el que se realizó el último 26 de septiembre en el Hotel Bauen, pero de conjunto sus políticas se orientan a mantener atomizadas las luchas de la clase trabajadora.
Hay que construir el partido obrero revolucionario. Sin partido revolucionario no hay manera de fecundar una vanguardia obrera que pueda enfrentarse con éxito a las patronales y la burocracia, ni hay posibilidad de independencia política de clase, frente a los partidos patronales. Tal como dijera Trotsky –que aprendió de Lenin–, así como la ley del valor está en el corazón de la crítica de la economía política realizada por Marx, el partido está en el corazón de la política revolucionaria, sin él no hay posibilidad de ninguna transformación revolucionaria de la sociedad. Pero el partido no es solamente el aparato y sus militantes –y mucho menos su autobombo–, el partido es principalmente su estrategia, su programa y su orientación política.
¡¡¡Construyamos