viernes, 20 de octubre de 2017

Pepsico: Un balance necesario



La lucha de Pepsico es muy rica en lecciones a extraer. Lecciones que ningún partido debe negarse a sacarlas y menos aún a sentirse ofendido por el balance que se haga. Ayer fue AGR en Gráficos donde el PO retiró la exigencia, a la burocracia, del congreso de delegados del gremio y poco a poco fue dejando de denunciar y exigirles, al punto que cuando edita la revista Viva de los Trabajadores ni la nombra a está, cuando en realidad la única forma de triunfar era, en el marco de la lucha contra la patronal y el gobierno, cambiar las relaciones de fuerzas internas en el gremio para poner al sindicato al servicio de la lucha. Gremio grafico que seguirá siendo golpeado con toda clase de flexibilización laboral por los cambios técnicos en la producción del rubro. Pero el PO no sólo no tuvo esa política, sino que tampoco quiso impulsar un llamado a un Congreso Obrero de Delegados de Base Nacional, para nuclear a comisiones internas, sindicatos y seccionales sindicales, y desde allí crear un polo de lucha. Sino que se limitó a la lucha por la solidaridad para "romper el cerco mediático" del grupo Clarín y la prensa patronal en general, como si los obreros hubieran ganado alguna vez una lucha de tales características meramente con la información real de lo que ocurre. A la patronal no le mueve un dedo que se sepa que despide, si el despido está contemplado por ley y este gobierno lo avala a ultranza. Pero el querer romper “el cerco mediático” era para la opinión pública en general -y en particular, pequeño-burguesas de las redes sociales-, porque para los trabajadores del gremio -ni los otros- no sacaron ni un Boletín de lucha. Y termina, la Comisión Interna con la orientación del PO, frente al Juez y la Policía, entregando el establecimiento tomado sin ninguna resistencia.
Hubo diferencias entre la lucha de AGR con la de Pepsico pero no muchas, porque en definitiva se trata de la misma política de las patronales de cerrar plantas para reducir personal y explotar más a los trabajadores.
La primera diferencia muy clara es que la patronal de Pepsico ya venía llevando un plan de arreglos de indemnizaciones desde hacía más de un año y la Comisión Interna nada denunció en campañas en el gremio, ni en el barrio, ni el PTS desde su prensa. La patronal logra naturalizar el despido logrando que el grueso de los obreros, incluso la Comisión interna, su sector más avanzado, se resignen a agarrar la indemnización y a no luchan por su puesto de trabajo. Cuando se produce el cierre de la planta sólo era 60 de 600 compañeros que eran a principios 2017, recién reacciona la Comisión Interna. No nos olvidemos que el PTS dirige esa fábrica hace 14 años.
El conflicto comenzó con menor repercusión que el de AGR, tal vez porque los pocos trabajadores se encontraban acampando en la puerta de la fábrica, pero dos semanas después, tras la toma de la planta, la situación cambió mucho.
Después de haber perdido burocráticamente una asamblea en el gremio, la Comisión Interna se centra en impulsar la solidaridad y la difusión del conflicto, y el boicot a lista de productos de Pepsico, con la idea de que la empresa no iba a querer perder el stock que tenía en la planta y que tenía fecha de vencimiento. También la idea de impulsar una campaña de boicot comercial a sus productos. Ambos ejes apuntaban al mismo lugar; hacerle perder plata a la empresa. Todo esto se decía desde la Comisión Interna en las asambleas, como si en los cálculos de la empresa eso no hubiera estado analizado, y no lo vayan a recuperar en los futuros ejercicios económicos de los próximos años, y con creces, porque lograron imponer mayor explotación.
De igual forma que en AGR, después de negarse la Comisión Interna a llamar un Congreso o plenario obrero, las asambleas abiertas se tornaron cada vez más en organizativas, sea para la solidaridad o para la defensa de la toma. Pero despolitizadas. Recién después del desalojo y la resistencia a él, y aquí marca la principal diferencia a la lucha de AGR, que el conflicto empieza a tomar más relevancia política, pero al mismo tiempo esa politización es llevada hacia el lado electoral, orientación decidida por el PTS, primero porque dirige el conflicto, y también porque sus figuras públicas estuvieron en la puesta de fábrica resistiendo a la Policía y Gendarmería. De allí la engañosa frase de Del Caño, referente del PTS, que, para increpar al kirchnerismo, dijo que “con 20 diputados en la puerta de fábrica se hubiera parado el desalojo”. Cuando los diputados de los partidos obreros deben estar en la lucha, pero lo que define la lucha son las relaciones de fuerzas y no ellos. Y menos aún los diputados de los partidos patronales, aunque se pinten de izquierda. A los que dicho sea de paso no hay que exigirles que estén: hay que denunciarlos directamente mostrando su carácter de clase por más progresistas que digan ser.
Pero el PTS, después de muchos años dirigiendo esa fábrica, y con un importante trabajo en el gremio de la alimentación, no sólo se dedicó a sustituir a la clase, sino que, con sus figuras públicas, como Del Caño y Bregman, también llamaba a los diputados kirchneristas a que los ayude en esa tarea. Posteriormente, la entrevista, en plena campaña electoral, entre Cristina Fernández de Kirchner con las obreras de Pepsico fue parte de eso. Una capitulación que raya con los principios de independencia política de clase, porque, en definitiva, esa entrevista Cristina Kirchner la necesitaba para lavarse la cara anti-obrera por la represión a las reiteradas luchas de los trabajadores durante su gobierno.
Después de realizar una importante marcha donde se sumaron dirigentes sindicales de la CTA, que conducen importantes gremios, el conflicto entró en una pequeña meseta. Hasta la represión a la marcha que iba al Congreso a entregar un petitorio le dio más fuerza política e impuso la carpa frente al Congreso. Pero igualmente el PTS paso a llevarlo todo al terreno electoral depositando expectativas en que un buen resultado electoral iba hacer que el gobierno retrocedería (¡¿retroceder un gobierno que es de las multinacionales mucho más que el anterior, que también reprimía las luchas obreras?!!!) e instalaron una carpa frente al Congreso, con el reclamo de una Ley de expropiación de la planta Florida de Pepsico para transformarla en un bien de utilidad pública. Que vaya a ocurrir tal cosa no es más que un autoengaño. 
Hoy el conflicto languidece con el mismo reclamo, sin haber editado un Boletín de lucha para trabajar en la base del gremio, y su dirección sin querer llamar a un Congreso Obrero de Base para nuclear, y coordinar, las Comisiones Internas, los sindicatos y las seccionales sindicales que quieran enfrentar el ajuste, los despidos y la flexibilización laboral.

 Exigencia y denuncia a la burocracia sindical

La lucha de los trabajadores de Pepsico, como antes la de AGR, volvió a traer el tema de la táctica de exigencia y denuncia a la burocracia sindical como una cuestión importante a ser tenida en cuenta para combatirla.
En las dos luchas se llamaba a los dirigentes sindicales burocráticos a participar de acciones, actos, marchas, etc. en solidaridad por la reincorporación o por la reapertura de dichas fábricas. Y cuando hacían esas acciones, muy claramente ocurrió en la marcha por Pepsico, marchaban en la primera fila, para la foto, los dirigentes de la CTA, por el gremio docente Baradel, por el subte Pianelli, y varios más. Pero los organizadores, como el PTS en este caso, con tal de tener a esas figuras en la marcha o acto nada les exigían.
Estos burócratas van gustosos a posar de luchadores y a sacarse fotos con la que empapelan sus oficinas diciéndoles a la base de los gremios que dirigen que estuvieron luchando contra los despidos y la flexibilización laboral. Así hacer estas acciones en nada los compromete porque nada se le exige, y al mismo tiempo acrecientan su prestigio frente a la base de su gremio. De esa forma la izquierda clasista, que se postula para ser la nueva dirección sindical, no hace más que prestigiar a la burocracia que posa de luchadora.
Paradójicamente la burocracia sindical kirchnerista, que poco hizo por AGR, cuando el gran enemigo del gobierno de Cistina Kirchner era el grupo Clarín, sí se mostró mucho más apoyando la lucha de Pepsico. Pero esa paradoja no es en absoluto una contradicción, o que antes hayan estado lentos de reflejos, sino que la lucha de Pepsico se da tres meses después en plena campaña electoral, con una gran repercusión mediática tras el desalojo, y este peronismo de izquierda no puede mostrarse lejos de las luchas obreras. O sea, no solo se prestigian frente a su base, sino que al mismo tiempo arrastran votos obreros para candidatos patronales. Entonces, con más razón había que exigirles, no hacerlo es una capitulación política a una fuerza burguesía.
 Por supuesto que hay que exigirle que estén, son dirigentes del movimiento obrero, pero también hay que exigirles que realicen, no lo que quieran, sino lo que la lucha necesite. En este caso no está sólo en juego los 600 puestos de Pepsico, o los 500 de AGR, lo que está en juego es la flexibilización laboral para toda la clase obrera. Y sólo se puede derrotar al Gobierno de Macri y su plan de super-explotación, desocupación y miseria con la Huelga General y un plan de lucha discutido y votado en la base obrera. Huelga General que hoy no va a ser convocada por la burocracia sindical de la CGT, pero un Congreso Obrero de Delegados de Base -que unifique a los trabajadores ocupados con los desocupados, y a los estudiantes en lucha- puede imponerla.

Un pequeño pero significativo suceso

Cuando se realizó la conferencia pública en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) para presentar el proyecto de ley por la expropiación de la plata de Florida de Pepsico, en dicha reunión estaban trabajadores y representantes de todas las fuerzas políticas del clasismo, y también la mesa tenía burócratas de la CTA que acompañaban a los dirigentes sindicales de Pepsico.  
Claro está que los miembros de esta mesa, principalmente los burócratas sindicales de ATE y la CTA, estaban a favor de dicho proyecto de ley, porque ese apoyo no los comprometía en nada, así que hablaban despotricando contra el gobierno y sus planes. Y en esa tónica continuaron las intervenciones tanto de los dirigentes como de los representantes de los partidos y corrientes. Hasta que una compañera de la LCT dijo, y preguntó, “eso está bien, pero ya que los dirigentes de ATE y la CTA están acá, porqué, para frenar la flexibilización laboral y el ajuste, ¿no llaman a un Congreso Obrero de Delegados de cara a las bases donde puedan estar delegados de todos los gremios del movimiento obrero?” y las intervenciones cambiaron rápidamente de cadís y empezaron a darle la razón a la compañera. Sin embargo, rápidamente el compañero dirigente de Pepsico, y militante del PTS, salió a justificar la inacción de los burócratas sindicales, diciendo que él también planteaba lo mismo, pero ahora se estaba por el tema de la ley, etc. etc. Y enseguida se levanta la reunión y los burócratas se fueron rápidamente entendiendo que no les convenía quedarse a discutir nada. Porque, en definitiva, ellos no quieren realmente luchar contra el ajuste y la flexibilización laboral. 

La adaptación al regimén los lleva a capitular

No llama tanto la atención que ni Izquierda Socialista, ni el Nuevo MAS y menos aún el MST, le realicen importantes críticas al PO o al PTS por sus políticas en los conflictos de obreros de AGR y Pepsico, y también en la lucha docentes de principios de año donde todos fueron a la saga de Baradel. Y no llama la atención porque no se trata de cuestiones sindicales que pueden ser resueltas en el marco sindical corrigiendo este o aquel error. Estas cuestiones sindicales, donde se terminan capitulando a la burocracia sindical -y por ello a la clase dominante- o depositando expectativas en el ministerio de trabajo o en la justicia burguesa, son principalmente políticas.
En todo partido obrero, y mucho más en un partido que pretenda ser revolucionario, siempre es la política la que va delante de la cuestión sindical, si la política es correcta, la cuestión sindical es correcta en general, aunque haya que hacerle este o aquel ajuste, pero nunca si es al revés, o sea, que lo sindical condicione a lo político. Y cuando un partido obrero, o grupo, mantiene esas concepciones políticas de adaptación al régimen democrático burgués, lo condiciona todo; en el plano sindical, de la táctica electoral, de la aplicación de la táctica del FUO, etc., etc.
En Argentina se combina la presión democrática burguesa de las extensas clases medias junto al atraso político de la clase obrera que lleva a estos partidos y grupos a doblarse por lo más fácil. Se trata de un revisionismo -oportunista de derecha- del marxismo con muchas variantes, pero al mismo tiempo con características muy claras.
                                                                
   Marcelo Ríos 

El Gobierno de Macri es el responsable ¡Por la aparición de Santiago Maldonado!

 Desde el 1ro de agosto Santiago Maldonado está desaparecido tras la represión de la Gendarmería Nacional a un corte de ruta de la comunidad mapuche Lof en Resistencia, Departamento Cushamen, provincia de Chubut. Represión ordenada por el juez federal Guido Otranto y en la que estuvo presente Pablo Noceti, vice-ministro del Ministerio del Interior, que entre otras cosas fue abogado defensor de genocidas de la última dictadura militar, y puesto en ese cargo por la actual ministra de interior Patricia Bullrich.
Santiago Maldonado participaba del piquete en solidaridad con la comunidad mapuche, y contra la extradición a Chile de Facundo Jones Huala (líder del pequeño grupo RAM, Resistencia Ancestral Mapuche, que para los gobiernos argentino y chileno se trata de un grupo terrorista), y la última vez que se lo vió a Maldonado fue en medio de la represión donde la Gendarmería les disparaba con balas de plomo y goma a los mapuches en Cushamen.
La comunidad aborigen mapuche desde siglos viene siendo perseguida, expoliada y robadas sus tierras, por petroleras, mineras y grandes hacendados y capitalistas norteamericanos y europeos. Entre ellos los hermanos Benneton, el magnate de los medios y fundador de la cadena CNN, Ted Turner, el millonario Douglas Tompkins; Joe Lewis, que posee una estancia en cuyo interior está el Lago Escondido en Río Negro, que es amigo del presidente Macri; Ward Lay, el creador de las papas Lay's y Pepsi, en Neuquén.
La Gendarmería, el Juez, la Ministra de Interior y su vice-ministro, el Ministro de Justicia, los políticos oficialistas y el presidente de la Nación desde un primer momento intentaron tapar la desaparición forzada, diciendo que se habría escondido, que estaría en otro lado o fuera del país. Y a cuestionar a los mapuches y al reclamo de los familiares de Maldonado, por no laborar con el Estado, y con la absurda exigencia de que no se politice el reclamo. Mientras la investigación fue llevada adelante por la misma Gendarmería que reprimió, y el mismo juez federal, Guido Otranto, que ordenó la represión.
Pero las pocas pruebas que hay, porque las fuerzas estatales se encargaron de borrarlas, dicen todo lo contrario de lo que la Ministra de Interior Bullrich dijo en el Senado de la Nación, donde fue a dar explicaciones. Por ejemplo, demostró que sí estaba en el lugar de la represión el camión Unimog de la Gendarmería que los testigos dijeron ver, en el que se cargó a Santiago, que ella negó en su comparecencia en el Senado; y que el vice-ministro, Jefe del gabinete de seguridad, Pablo Noceti, estaba al frente del procedimiento reconocido por él mismo en un programa radial, y no que pasó a saludar a los Gendarmes como dijo la Ministra en el Senado. Y, contrariamente a lo que los testigos dicen, la Ministra insiste en que no está probado que Maldonado estuvo en el lugar de los hechos cuando ocurrió la represión. Al mismo tiempo expuso peligrosamente al amigo de Santiago, Ariel Garzi, al nombrarlo en su exposición del Senado, puesto que era un testigo protegido que dió pistas certeras, de donde se desprendía la responsabilidad de la Gendarmería.
Recién el 24 de agosto la fiscalía de Esquel hizo un pedido al Juez, a pedido de la familia de Maldonado, para recaratular la causa como desaparición forzada, en estos términos: "sin perjuicio de ser la hipótesis delictiva inicial de la causa, se solicitó al Juzgado Federal la recaratulación de la causa, que ha quedado registrada como EXPTE FCR 8232/2017 'N.N. s/ desaparición forzada de personas Art. 124 del Código Penal'." Parece un paso adelante, pero eso no significa que el juez Otranto lleve la investigación en esa dirección, más bien hasta ahora viene diciendo todo lo contrario, y por otra parte, ya pasó mucho
tiempo para encontrar nuevas pruebas de nuevos peritajes.
Todo parece indicar que a Santiago Maldonado lo mató la Gendarmería en la represión del 1ro de agosto, y que el mismo Ministerio del Interior encubrió el crimen y escondió el cuerpo para que la noticia no se hiciera pública 12 días antes de las elecciones. Ahora el gobierno está en una encrucijada; o reconoce que lo mataron en la represión, lo que es difícil porque quiere a la Gendarmería socialmente apta para las futuras represiones, porque el ajuste sólo pasa con represión; o no lo reconoce y continúa negando todo y buscando ensuciar a Santiago Maldonado como un colaborador de “terroristas” (los mapuches que reclaman su tierra) y todo lo que puedan inventar, enredar para ensuciar la causa judicial y que su asesinato quede en la nada. El gobierno apuesta a esto último.
Hasta ahora los sindicatos no han hecho mucho, ni la CGT ni la CTA, sobre todo la CTA que reclama por la aparición con vida de Santiago Maldonado, y contra la represión a los mapuches, y que dirige muchos gremios estatales y docentes en la Patagonia. Ellos podrían, y deberían, convocar a un paro y movilización por la aparición de Santiago.

 
-Ninguna confianza en la justicia patronal - Sólo continuando con la movilización se podrá seguir haciendo visible la situación y la lucha de los mapuches por sus tierras, arrancar conquistas, y continuar la lucha por la aparición de Santiago Maldonado
-Juicio y castigo a los responsables materiales e intelectuales del crimen y la desaparición de Santiago Maldonado
-Por la libertad de Agustín Santillán, Hugo Delgado y Roberto Frías, wichis, activistas de los derechos indígenas, que llevan meses detenidos en las comisarías de Formosa del gobernador kirchnerista Gildo Insfrán
-No a la extradición a Chile y por la libertad de Facundo Jones Huala
-Los pueblos aborígenes deben unir sus luchas a las de la clase obrera, porque no solamente los trabajadores son los únicos que pueden expropiar a los grandes hacendados y devolver las tierras a los pueblos originarios. Sino también porque al socializar las riquezas y los medios de producción, un Gobierno Obrero construyendo el Socialismo, puede brindarles los medios materiales para la producción y la vida (salud, educación, etc.) a la atura de las necesidades de las actuales y de las futuras generaciones
-Los partidos de la clase trabajadora, los sindicatos combativos, las seccionales y las comisiones internas deberían llamar a un Congreso Obrero de Delegados de Base, para coordinar y defenderse de la represión estatal, al tiempo de organizar la lucha por la Huelga General, hasta que Santiago aparezca, y hasta derrotar el ajuste y la flexibilización laboral y al gobierno de Macri
-Por un Gobierno Revolucionario de los Trabajadores para que la crisis del capitalismo la paguen los capitalistas y no el pueblo trabajador.
 
LIGA COMUNISTA DE LOS TRABAJADORES
28-08-2017

A dos meses de la desaparición de Santiago Maldonado: ¡Por una Comisión Investigadora Independiente para saber qué pasó con Santiago!,¡Fuera Macri-Bullrich!

Este domingo será el segundo mes sin saber dónde se encuentra Santiago Maldonado. El gobierno, acorralado por las pruebas que van saliendo a la luz, la presión nacional e internacional y las elecciones que se vienen, maniobró para salvar su imagen: saco al juez Otranto del caso, pusieron una recompensa por una suma millonaria por Santiago, etc. Pero no podemos hacernos ilusiones con la justicia del estado capitalista que juzga a favor de los empresarios y ricos. El gobierno y el Estado es el responsable directo de la desaparición del compañero, por eso pongan al juez que pongan, siempre será un títere de Macri.
Por eso es fundamental la puesta en pie de una Comisión Investigadora Independiente, con miembros de organizaciones de Derechos Humanos, organizaciones obreras y prestigiosos intelectuales y abogados, y miembros la cultura, para recolectar todas las evidencias y dictaminar quien es el culpable de cara a las masas.
Pero tampoco podemos dejar de denunciar los casos de Jones Huala y de Agustin Santillan. El primero es un lonko Mapuche que fue arrestado ilegalmente por el gobierno por cargos por los que había sido sobreseído para extraditarlo a Chile. Es por el que Maldonado se solidarizó. ¡Luchar contra la extradición y por la liberación de Jones Huala es continuar con la lucha de Maldonado!
También, Agustín Santillan es un dirigente Wichi que fue encarcelado y acusado falsamente de participar de un robo, junto con los compañeros Wichi Hugo Delgado y Roberto Frías. Hoy están presos en su natal Formosa, gobernada por el kirchnerista Insfran, que los persigue de la misma manera que Das Neves persigue a los Mapuches. Todo gobierno ha perseguido a las comunidades indígenas que reclaman su reconocimiento.  Hay que mantener viva la lucha de los pueblos originarios y contra la represión del Estado.
Para poder llevar estos reclamos a los hechos concretos necesitamos a la clase obrera movilizada. Como lo han demostrado las anteriores marchas, no podemos esperar a marchar confiando que la exigencia esclarecerá donde está Santiago, porque esa exigencia hoy por hoy cae en el mismo Estado que lo desapareció y que continua con la represión de los pueblos originarios, que reprime las marchas por Santiago infiltrando provocadores policiales. Por eso es necesario medidas de fuerza de los trabajadores, confiar en nuestras fuerzas, para así doblegar las fuerzas en nuestro favor. Y para eso necesitamos un Congreso de Delegados de Base, abierto a todas las tendencias obreras que estén contra el ajuste y su represión (y también que les exija a los sindicatos a luchar, desenmascarando a los que dicen que sí pero no quieren enfrentar el ajuste) y luchar por todo reclamo obrero. Para derrotar a Macri y su plan de super-explotación, desocupación y miseria. Y también por la puesta en pie de una Comisión Investigadora Independiente con representantes de los DDHH y del movimiento obrero, y personalidades independientes de la cultura.

                                              
    ¡Súmate a militar en la Liga Comunista de los Trabajadores!

¡Por el derecho de la auodeterminación del pueblo catalán!


La crisis del capitalismo mundial, y en ese marco el de la Comunidad Económica Europea en particular, sacude el sistema de Estados mundial. Lo vimos en Escocia donde resurgió un movimiento nacionalista separatista a raíz del abandono de la zona Euro por parte de Gran Bretaña. Pero es el caso de Cataluña el más significativo porque allí no sólo está en juego el derecho democrático de auto-determinación de los pueblos, sino que también le abre la puerta a la caída de la transición, del Régimen de 1978 y sus instituciones (pactada por monárquicos, liberales-conservadores del PP, socialdemócratas y stalinistas, que no contemplaba una España plurinacional), y que conllevaría a la desaparición del Estado Español tal como lo conocemos.
Pero los catalanes, que es el nacionalismo que desde hace poco más de una década viene picando en punta y dejando en posición casi conservadora al nacionalismo vasco, no son precisamente un pueblo pobre y económicamente explotado por el Estado Español, no, al igual que los vascos, no son nada de eso. Se trata de la economía más dinámica de España, cuya burguesía y clases medias no quieren pagar los costos de una España en crisis. En cierto sentido la situación se parece a la del Norte de Italia, con su Liga Lombarda, que, en los años ’90, no quería cargar con el costo del sur agrícola y más pobre de Italia. Pero sólo en cierto sentido, porque al mismo tiempo Cataluña es una nacionalidad real y no lo es el norte de Italia.
Sin embargo, esa situación no cambia el hecho de que no se trata de un reclamo obrero ni del pueblo pobre, que son estos los sectores que más van a sufrir la separación porque eso conlleva automáticamente la salida de la CEE y la pérdida del comercio, al menos por un tiempo, con el resto del Estado Español. Y dejar de pagar tributo al Estado Español no va a compensar la crisis, que, por supuesto, la descargaran sobre los trabajadores y el pueblo pobre, de igual forma en Estado Español que ya no contaría con los recursos económicos catalanes.
Todo esto se combina con la actitud opresiva y represiva del Estado Español (de la monarquía, el gobierno de Rajoy, con el apoyo socialdemócrata) que no les permite decidir a los catalanes sobre su autodeterminación. Lo que da una situación de mayor legitimidad al reclamo nacionalista catalán, de la burguesía y las clases medias, que va más allá de la autodeterminación planteado directamente la independencia.
Este 1 de octubre se convoca a un plebiscito en Catalunya por su autodeterminación, y el Estado Español está buscando, por todos los medios, que no se pueda realizar. Una posición marxista principista debe tomar los dos aspectos, la situación de opresión nacional poniéndonos siempre del lado de la nación oprimida, y al mismo tiempo los intereses de la clase obrera. Y, como no somos nacionalistas -porque el nacionalismo siempre conlleva los intereses de la burguesía-, también hay que tener en cuenta, junto a los intereses del proletariado catalán, los intereses del proletariado del Estado Español. 

● Por el derecho a la autodeterminación del pueblo catalán – Enfrentemos y derrotemos la represión del Estado Español – En defensa de los derechos civiles y contra las reformas laborales del 2010 y 2012, todos a la huelga general del 3 de octubre convocada por la CGT de Catalunya.
● Formemos Comités Obreros en todo el Estado Español, y Comités de autodefensa contra los provocadores policiales y las bandas fascistas españolistas.
● No a la independencia – Por la unidad del proletariado del Estado Español para tirar abajo ese régimen monárquico/democrático-burgués explotador y opresivo, e instaurar un Gobierno Revolucionario de los Trabajadores, y una Federación, libre y voluntaria, de Repúblicas Obreras y Socialistas en toda la Península Ibéricas. En el marco de la lucha por una Federación -libre y voluntaria- de Republicas Obreras de Europa.
● Por la construcción de un Partido Obrero, Socialista, Revolucionario e Internacionalista en todo el Estado Español -con publicación en todos sus idiomas-, para la lucha por la revolución 
proletaria y el socialismo mundial.



  CO-ICOR (Comité Organizador por la construcción de una Internacional Comunista Obrera y Revolucionaria)




Autodeterminación y represión en Cataluña


Tras el referéndum del 1ro de Octubre, que fue duramente reprimido por el Estado español, pero que igualmente se calcula que votó casi el 60 por ciento de los catalanes, y una gran mayoría a favor de la independencia. Mientras el Rey, el Gobierno de Rajoy y los partidos españolistas cierra filas defendiendo la unidad a la fuerza, el presidente catalán Puigdemont evita responder si declaró la independencia o no, demostrando el carácter cobarde de la burguesía, que no toma medida para impedir la ida de capitales, y que por esto mismo no quiere ir hasta las últimas consecuencias.    
Mientras tanto el Tribunal Constitucional (TC) del Estado español declaró, por unanimidad, inconstitucionalidad y nula la ley del referéndum aprobada por el Parlament de Cataluña el pasado 6 de septiembre. El fallo, adoptado por unanimidad por este tribunal, acepta el recurso del Gobierno de Mariano Rajoy contra la norma aprobada por el Parlament, que motivó la posterior convocatoria del referéndum el 1ro de Octubre. Lo que dió pie a la amenaza de intervención a Cataluña del Estado español, si el próximo jueves no retrocede el gobierno catalán. 
Al mismo tiempo, y como parte de esta ofensiva política y jurídica del Estado español, los dirigentes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC), Jordi Sánchez, y Òmnium Cultura, Jordi Cuixart, han sido encarcelados sin derecho a fianza, según la orden la jueza de la Audiencia Nacional, acusados del delito de “sedición” para lograr la independencia de Cataluña.
Se vienen realizando grandes movilizaciones en Cataluña. Pero frente a este atropello, a los mínimos derechos democráticos de todo pueblo, a elegir su destino, la clase obrera española no puede mirar para otro lado. También tiene que movilizarse y exigir a la UGT y la CC.OO una huelga general y un plan de lucha que unifique las reivindicaciones políticas y económicas; contra la monarquía y el gobierno explotador y opresor de Rajoy. 
 
Abajo la monarquía y el capitalismo:
● Contra los ajustes y las reformas laborales
● Por el derecho a la autodeterminación de los pueblos
● No a la represión, libertad a los presos políticos
● Por la Huelga General
● Por una República Obrera y Socialista en una España plurinacional


M.R


Centenario de la Revolución Rusa: Trabajadores, mujer y juventud, un solo puño revolucionario


Para contextualizar la Revolución Rusa y sus logros debemos tomar en cuenta varios factores de principios del siglo XX. La segunda fase de la revolución industrial eclosiona de manera sistemática en la 1ra Guerra Mundial. Los mercados del mundo quedan repartidos en los trusts y cartels. La Europa imperialista deposita fuertes inversiones e intereses en la vieja Rusia zarista la cual entraría como furgón de cola en la gran contienda. Los resultados de su entrada serian catastróficas para el mismo régimen. En la atrasada Rusia convivía un modo de producción cercana al feudalismo con ciudades populosas de gran crecimiento industrial. Las distorsiones económicas, la hambruna y el malestar del campo iban hacia las ciudades y viceversa. Los levantamientos populares por el pan, la tierra y la paz se transformarían en consigna y allí el Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky supo plantar su bandera programática. 
 El 7 de Noviembre de 1917 (o 25 de Octubre en el calendario Juliano), El Comité Militar Revolucionario de Petrogrado bajo la dirección política del Partido Bolchevique oficializa la toma del poder contra el gobierno provisional de Kérenski. Con su caída nacería el primer Estado Obrero del mundo. Su defensa incondicional produciría una guerra civil en su contra, financiada y dirigida por los agentes guerreristas y su veintena de ejércitos. Muchos de ellos se habían enfrentado en la 1ra Guerra Mundial. Esta santa alianza imperialista seria barrida por el Ejército Rojo de Obreros y Campesinos.
 Para el año 1919 todos los partidos proletarios que defendían el nuevo régimen constituyen la Internacional Comunista. Tres años después se crea oficialmente la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas que sostendría la Constitución más progresiva de la humanidad en derechos populares. 
 Su esencia hizo verdad la lucha contra la propiedad privada en las ciudades y el campo. Con ella se erigió una fuerte planificación y nacionalización de los recursos económicos. La gran industria, la banca y el comercio pasarían a manos del Estado Obrero y sus organismos de control político. En todos los organismos estatales había una fuerte paridad entre hombres y mujeres. El caso puntual de la mujer es evidenciada por su gran participación militante. Ellas se postulaban y eran elegidas en estos organismos redoblando su compromiso con la causa socialista. Sabían que su emancipación cotidiana iba estrechamente ligada a la lucha contra la explotación en general. La democracia obrera era un hecho irrefutable y la mujer su baluarte junto a la juventud. Totalmente impensado y repudiado en el resto del mundo burgués de su época y la actualidad. 
Las familias soviéticas también sentirían las manos generosas del régimen socialista. El derecho al merecido descanso laboral y el justo salario, el matrimonio civil y el divorcio, el aborto, la constitución de importantes guarderías populares, la cultura, arte y deporte serian fuertemente promocionadas y defendidas. A su vez se destacó el avance contra el analfabetismo y su erradicación por acertadas políticas educativas. A este proyecto integrador y emancipador también le sumarian los campos de la salud, tecnología y ciencias.

Una necesidad histórica  
La construcción de fuertes partidos proletarios bajo el legado Bolchevique 

 En la actualidad la crisis del capitalismo sigue su curso marcada por unas contradicciones sin precedentes. El creciente desarrollo del capital especulativo y el estallido de las tasas subprime/hipotecarias en el 2008 en EE.UU. supuso para el mundo la acentuación regresiva del desarrollo de las fuerzas productivas. La burguesía con el control del Estado intenta de mil formas salvar sus propias empresas y ganancias. La crisis es cíclica y es descargada de forma feroz sobre la espalda del proletariado con grandes paquetes de ajuste.
Estos ensayos son visualizados y resistidos en Europa y en el resto del primer mundo imperialista. Para América Latina y las semi-colonias y colonias en general la situación corre bajo la misma sintonía. Los gobiernos denominados progresistas y los liberales clásicos crean una pantomima de oficialismo y oposición juntando sus votos en el Parlamento, reforzando el control sindical desde su burocracia y reprimiendo y persiguiendo sin cesar a los sectores que se erigen como una alternativa. La humanidad está enfrentada como nunca antes por una gran contradicción material que es de clase, es decir, de explotados y explotadores. Caso aparte corre para la “izquierda clasista”. El parlamentarismo, legalismo y las abstracciones subjetivistas u objetivistas de aquellos partidos que se claman del socialismo científico son una gran barrera para la conciencia proletaria revolucionaria.
Este es el signo de la época. Un contraste oscuro del capitalismo imperialista frente a la nitidez del centenario de la epopeya soviética. Hoy más que nunca decimos: ¡Construyamos el comunismo con fuertes partidos obreros revolucionarios con espíritu internacionalista! ¡Viva el legado del Partido Bolchevique de Lenin y Trotsky!

Miguel Belor