sábado, 12 de febrero de 2011
Egipto:
Como parte de la crisis capitalista mundial se está dando una oleada revolucionaria democrática en los países árabes, cuyo punto de inflexión fue la revolución en Túnez en enero de este año. Casi un mes después, en Egipto las masas acaban de tiran abajo la dictadura de Hosni Mubarak. Se trata de un triunfo de las masas, de un triunfo parcial, pero de un triunfo al fin. Es indudable que las movilizaciones continuarán y aumentarán en muchos otros países cuyos dictadores tendrán menos margenes políticos para reprimir.
En Egipto, después de 18 días de resistencia, y más de 300 muertos por la represión estatal, Mubarak tuvo que renunciar cediéndole al Ejército la tarea de llevar adelante la "transición democrática". Pero se trata del mismo Ejército que sostuvo a Mubarak durante 30 años, y anteriormente a otros dictadores como Sadat y Nasser por más de 50 años en total. Y fueron los que apoyaron y garantizaron la aplicación de todos los planes económicos que llevaron a la pobreza extrema a la inmensa mayoría de la población, concentrando la riqueza en una ínfima minoría burguesa. En definitiva, se trata de un ejército burgués cuyo cuerpo de oficiales es más que una mera burocracia militar, es socialmente burgués-imperialista, pero con una base de soldados y suboficiales ligados estrechamente al pueblo pobre, lo que en definitiva impidió la represión pues la plana mayor, y el imperialismo, sabía que se corría el riesgo de una ruptura de sus estamentos bajos, y una verdadera revolución junto a la propia destrucción del ejército.
Los analistas burgueses insisten que estos procesos democráticos abiertos en el Magreb y en Egipto son tan importantes como la caída del Muro de Berlín de 1989. Lo que es totalmente falso, en principio porque el imperialismo quería la democracia burguesa en el Este Europeo y en la ex-URSS para lograr restaurar el capitalismo más rápido y capturar sus mercados, pero en los países árabes el imperialismo ya tiene el control de ellos; ya tienen sus mercados, sus fábricas y empresas de servicios. Si hoy los gobiernos norteamericanos y europeos se ven obligados a reposicionarse, y dejar de apoyar tan descaradamente a las dictaduras, se debe a la lucha de clases, a la lucha de los obreros y trabajadores de los países árabes. Y allí está el punto contradictorio de la situación porque la lucha de clases obligó a la burguesía egipcia a dar mayores libertades cuando menos concesiones puede dar. Ni a la burguesía ni al imperialismo les interesa la democracia en los países árabes.
Por eso el Ejército egipcio no puede ser garante de ninguna transición democrática, porque la burguesía y los oficiales son extremadamente conscientes de que el problema de fondo no es de régimen sino de condiciones sociales de vida de las masas, y que ésta revolución democrática abre las puertas aún más a las luchas obreras, campesinas y populares por conquistas sociales, en el marco de una crisis capitalista mundial. Ciertamente que Egipto está en una situación revolucionaria objetiva como señalaba Lenin cuando decía que ella se daba cuando los de arriba no pueden seguir viviendo como hasta entonces y los de abajo no quieren seguir padeciendo más de la misma situación. Por otra parte, tal transición democrática se complejiza porque el imperialismo norteamericano y europeo buscará por todos los medios que los futuros gobiernos egipcios garanticen la existencia del Estado genocida de Israel, y la represión y el confinamiento de los palestinos en Gaza.
En ese marco político y social es que se da esta revolución o rebelión democrática en Egipto, de allí que ninguna fracción burguesa ni el imperialismo plantea la necesidad de una Asamblea Constituyente, todos se limitan a las reformas constitucionales, dicen, para realizar elecciones libres y justas. Aunque no faltan algunos más papistas que el Papa, incluso algunos diciéndose marxistas, que plantean la consigna de Asamblea Constituyente para Egipto. El problema que tiene el levantar esta consigna es que los que la plantean no dicen quién es el que la va a llevar adelante desde el Estado, porque la realidad, no los esquemas sino la realidad, indica que son los militares -pro-imperialistas- los que conducen el proceso, entonces, de realizarse dicha Asamblea Constituyente no será ni libre ni soberana. Y, por otra parte la clase obrera no tiene fuertes partidos ya no para gobernar, sino hasta para participar con alguna trascendencia en una Asamblea Constituyente.
Sin embargo la renuncia de Mubarak se debió a que las movilizaciones no se desactivaban, y más aún, se debió a que la clase obrera comenzaba cada vez más a participar desde los sindicatos y autónomamente, con huelgas y movilizaciones, retomando las grandes jornadas de huelgas del 2009. No sólo fue determinante la clase obrera sino que sigue siendo la única alternativa positiva y democrática al proceso abierto.
En la nueva etapa que se abrió, en este proceso revolucionario con la renuncia de Mubarak, el eje central de la política de los socialistas revolucionarios debe estar en explicar pacientemente que es la clase obrera la que debe gobernar, que sólo la clase obrera en alianza con los campesinos pobres, puede garantizar una Asamblea Constituyente libre y soberana que dé una nueva constitución a Egipto, favorable a los intereses de los explotados. La lucha por garantizar las libertades y las garantías democráticas no debe ir en contra de la lucha por el gobierno obrero y el socialismo, ni al revés. Ambas cuestiones están íntimamente ligadas.
Sobre la base de estos sindicatos y organizaciones campesinas, y de los líderes obreros y campesinos combativos surgidos del proceso revolucionario, es que todo grupo o partido marxista principista en Egipto debe levantar las consignas: "Por un Gobierno Obrero, Campesino y Popular"; "Ninguna confianza en los militares, los políticos burgueses laicos o religiosos"; "Libertad a los presos políticos"; "Por aumentos de salarios"; "Trabajo para todos"; "Comités de Lucha, auto-organización y piquetes de autodefensa"; "Por el desconocimiento del Estado de Israel"; "Fuera sionistas de Palestina"; "Ruptura de todos los pactos políticos y militares con el imperialismo".
En el proceso de esta lucha social y democrática abierta es que los marxistas deben construir el Partido Obrero Revolucionario, aprovechando todos los resquicios legales que la nueva relación de fuerzas brinda; pues sin construir una dirección revolucionaria la clase obrera no podrá gobernar -o enfrentar con éxito la represión que se prepara-, destruir al Estado burgués, expropiar a la burguesía y expandir la revolución a los países árabes que están en la misma o peor situación. En otras palabras, sin Socialismo no hay solución a los padecimientos y los problemas más importantes que tiene el proletariado árabe y mundial. Y para eso, no hay atajos: hay que construir el partido obrero revolucionario y la Internacional.
Viva la lucha de las masas egipcias y árabes– Abajo los "demócratas" militares
Por un Gobierno Obrero y Campesino
Viva la revolución de las masas obreras y campesinas árabes y la conformación de una Federación Socialista de Repúblicas Árabes
martes, 2 de noviembre de 2010
Golpes en Honduras y Ecuador
Ayer, en Argentina con Perón en 1955, en Chile con Allende en 1973, en Honduras con Zelaya en el 2009, y hoy en Ecuador con Correa, siempre es lo mismo: los políticos patronales prefieren hasta morir en el gobierno antes de llamar al armamento de la población para enfrentar los golpes militares. ¿Por qué? Porque estos políticos “democráticos” son también representantes de las patronales, y les tienen más temor a las masas armadas -porque le tienen más miedo a una revolución social- que a los golpes militares. En última instancia siempre son los verdaderos socialistas revolucionarios los que más consecuentes defensores somos de la democracia burguesa contra los fascistas o las dictaduras militares semi-fascistas. No porque seamos partidarios de la engañosa democracia burguesa, sino porque defendemos las garantías civiles para que el pueblo y la clase trabajadora pueda expresarse y luchar.
MEDIOS DE INFORMACIÓN
Todo esto lo saben los dirigentes políticos peronistas-kirchneristas, pero esa pelea con el Grupo Clarín y los jueces, les da tiempo al gobierno, justificación y popularidad, para seguir usando de forma arbitraria la pauta publicitaria del Estado, cediéndoles así cientos de millones de pesos a sus empresarios amigos de la comunicación. Y en vano esperemos encontrar en estos medios afines al gobierno, como en Canal 7, informaciones favorables a los trabajadores del Casino, Massuh, Krafk, Paraná Metal, de los docentes, estatales y mucho menos de la explotación en las empresas tercerizadas del ferrocarril.
Esto demuestra que la nueva ley de medios impulsada por el gobierno no sirve, ni para que se escuchen todas las voces y las verdades favorables a la clase trabajadora, ni para enfrentar la monopolización de los medios de información por los grupos empresarios. Porque en realidad es la propiedad privada, todas las leyes que la defienden y resguardan, la que hay que suprimir para eso, socializando todos los medios poniéndolos bajo el control de sus trabajadores y la sociedad. Nunca la oposición burguesa del PJ disidente, la UCR o el ARI, que representan a sectores patronales, va a decir esto, preferirán, como incluso el “izquierdista” Pino Solanas, estar al amparo del Grupo Clarín o La Nación.
Represión y nueva situación
Esos aberrantes sucesos no son casualidad, más bien, casualidad es que no hayan ocurrido antes, y si tomamos en cuenta las declaraciones de Néstor Kirchner, de la presidenta, y cómo toda la oposición de los otros partidos patronales se borró literalmente en esos días, es claro que no va a haber cambios en la aplicación de estos métodos represivos. Y lo más probable es que el agotamiento del plan económico lleve al gobierno a profundizar la represión.
Por eso, poner sólo el eje en el Juicio y castigo a los responsables, como hace el PO, y el grueso de la izquierda, no conduce a nada. La “justicia”, en el mejor de los casos, va a juzgar a uno, al que se considere que haya disparado, con una pena mayor, y con penas menores a los partícipes necesarios, pero no va a llegar al burócrata Pedraza de la Unión Ferroviaria, y menos aún a los ministros del gobierno involucrados. Pero hay que ir por más, porque si no esto se seguirá repitiendo.
Cristina Fernández de Kirchner dijo varias horas después del crimen que los manifestantes no debían ir con palos a las marchas o actos. O sea, como quien no sabe nada de nada de las patotas sindicales, después que estos matones asesinan con armas de fuego, ella le echa la culpa a los que luchan, y peor aún, llama a que los que luchan lo hagan con las manos vacías. Hay que hacer todo lo contrario. Frente a las futuras luchas, que buscarán reprimirlas con patovicas, barras bravas y toda clase de matones, es necesario organizar piquetes de autodefensa.
A fines de julio se realizó el Encuentro de Trabajadores de Zona Norte, en él se votó un Encuentro Nacional de Trabajadores para noviembre. Podría haber sido votado para mucho antes, y ya se podría haber discutido la cuestión de los piquetes de auto-defensa y haberlos llevado adelante, evitando estos crímenes. Sin embargo sigue siendo fundamental poner en pié ese polo obrero de debate, organización y lucha contra los explotadores, sus gobiernos y sus socios los burócratas sindicales.
Para combatir a la burocracia sindical.
Para luchar por la libertad de todos los presos políticos y el desprocesamiento de los luchadores
¿Qué pasa en la CTA?
Y también se presentó el MST de Vilma Ripol, junto a la CCC del PCR, acompañando a la lista 1 de Micheli-De Genaro. La postura de ir, por la conducción de una central sindical, en lista común con la burocracia sindical no es una posición correcta, porque los revolucionarios deben buscar desarrollar la conciencia política de clase y la democracia obrera en las bases, y no los cargos sindicales a compartir con las burocracias sindicales pro-patronales. Y el MST acaba de dar otro paso más en su degeneración política, acaba de acordar el ingreso al Proyecto Sur de Pino Solanas, un proyecto político patronal que estuvo con la patronal del campo en el 2008, y que es claramente apoyado por el Grupo Clarín.
Pero si el MST se está dando vuelta, como ya se dió vuelta Beto Pianelli del Subte al ser candidato de la lista kirchnerista de Yasky, no es menos perjudicial la posición del resto de los partidos y grupos ya mencionados que se presentaron. Posición que se destacó por no tener ningún interés ni sentido unitario para luchar por la conformación de una lista opositora unida anti-burocrática y clasista que nucleara a todo el activismo anti-burocrático y anti-patronal, eligiendo a sus candidatos en asambleas de base abiertas a los activistas de la CTA.
Hoy la CTA está al borde de la ruptura entre los sectores que responden a Yasky y a Micheli. Es hora de que las 3 listas opositoras (más otros grupos y corrientes que existen al interior de la CTA) llamen a un Congreso Nacional de delegados de la CTA para impedir la ruptura, y para luchar contra ambas fracciones de la burocracia que llevan a la derrota y a una mayor fragmentación al movimiento obrero organizado. Si no lo hacen -y ni lo intentan- serán tan responsables de la ruptura como la burocracia de Yasky y Micheli.
Néstor Kirchner: ¿Héroe nacional, popular y progresista?
Néstor Kirchner no fue la excepción. Fue privatizador y ultra-menemista hasta 1996, posteriormente apoyó a Duhalde, y de su mano llegó a la presidencia. Hoy, tras su reciente muerte, su gobierno es reivindicado por los empresarios y los medios de comunicación (incluso los más opositores), porque siguiendo la política de Duhalde sacó a los piqueteros de las calles cooptando muchas de sus organizaciones con planes trabajar y trabajo-basura de micro-emprendimientos y falsas cooperativas, controladas de forma clientelar por los mafiosos intendentes del conurbano bonaerense. Entre sus medidas de gobierno sólo se destacan, con el acuerdo de los radicales, el cambio de los miembros ultra-menemistas de la Corte Suprema de Justicia (nuevos jueces para las mismas leyes anti-obreras), y porque reabrió las causas de juicios a los militares. Pero ambas cuestiones, que le dieron una gran popularidad, no le costaron ni un centavo a su gobierno. La desaparición del testigo Julio López está enmarcada en esa demagógica y barata forma de actuar que no procuró crear un dispositivo de protección a los testigos hasta que terminen los juicios.
Por lo demás, aprovechando el gran crecimiento económico, Kirchner pagó cifras millonarias (casi 10.000 millones de pesos) en concepto de compensación a los bancos en el 2005. Sí, a los mismos que se enriquecieron con la incautación de los depósitos en el 2001, pero no le devolvió a los ahorristas la diferencia de la pesificación asimétrica. Como Alfonsín, Menem y De la Rua pagó religiosamente la deuda externa, y hasta por demás al FMI saldándole innecesariamente toda la deuda (9.810 millones de dólares) contraída con este organismo que nos hambreó por décadas. ¿Y la deuda interna? Como ejemplo: dos años después, cuando Cristina Kirchner siendo presidenta fue a la provincia de Salta, a Tartagal, “descubrió” que en el norte argentino había pobres: El cinismo es una necesidad permanente de los gobiernos patronales.
Todo el planteo económico “productivista” del gobierno de Kirchner se redujo a subsidiar a las empresas (incluso a las multinacionales), y a esperar a que los empresarios reinviertan. Con la misma concepción liberal de “la copa derramada” de Menem, esto es; “si a los empresarios les va bien, les va a ir bien a todos”. Ciertamente que se recuperaron empleos en ese período porque la caída, de 1998-2002, había sido muy abrupta; y que los salarios aumentaron, pero también aumentó mucho el costo de vida en esos años. En general los salarios están al mismo nivel que en el primer gobierno de Menem, con el agravante de cuatro veces más pobreza, y que el alquiler está casi al doble y las viviendas al triple que en los años '80 y '90. Y que ya se están preparando tarifazos en lo servicios y transportes.
También es falso que Kirchner, y el kirchnerismo, no hayan reprimido las luchas, que defiendan las libertades y los derechos humanos. Por el asesinato de Mariano Ferreyra en manos de la burocracia sindical, el matrimonio K no mostró ninguna consternación, y Cristina Kirchner ni quiso recibir a una delegación que buscaba una entrevista, incluso llegó a decir que se trató de una pelea de bandas, y que no se debía ir más con palos a las marchas (será para que las patotas de la burocracia sindical nos peguen mejor como ocurrió nuevamente en la provincia de Santa Cruz el mismo día que velaban a Néstor Kirchner). Tampoco el gobierno quiso recibir a los familiares de Luciano Arruga, joven muerto por la policía por no querer robar para ellos. Y pocos años antes, después de tratarlos como terroristas, con la policía se les impidió a los trabajadores del Garrahan llegar a Plaza de Mayo a manifestar, se reprimió terriblemente a los docentes de Salta (y se atropelló literalmente a los docentes de Santa Cruz), se reprimió salvajemente la lucha de los trabajadores de Las Heras que luchaban contra los impuestos a los salarios, se reprimió con la prefectura a los trabajadores del Casino, y ahora Aníbal Fernández dijo que la policía hizo lo que tenía que hacer cuando mataron a Ferreyra (dar cobertura y mirar para otro lado). Y lo más notorio, que supera ampliamente al menemismo, es que se tercerizó la represión fomentando las patotas sindicales (nutridas de las barras bravas de fútbol) que armadas con palos y armas blancas y de fuego salen a pegarle a los trabajadores, a reprimir las luchas.
Todo el mito del carácter “nacional, popular y progresista” de Néstor Kirchner que están intentando construir con su muerte no se corresponde en lo más mínimo con la realidad. Incluso las dos medidas más populares que se tomaron, como la re-estatización del sistema de jubilación y la asignación familiar por hijo, fueron en el Gobierno de Cristina Kirchner. La re-estatización de las jubilaciones se realizó cuando la crisis empezaba a ser notoria y necesitaban dinero fresco para mantener el plan; y la asignación por hijo, después de negarse durante meses, fue aceptada cuando perdieron las elecciones del año pasado. En un país con un 30% bajo la línea de la pobreza (mientras se mantiene la falsificación de las estadísticas del INDEC), con una alta tasa de desnutrición y mortalidad infantil por hambre -que no quieren reconocer-, no querían quedar como anti-populares frente a la otra oposición patronal que reclamaba esa asignación por hijo.
La pelea con la burguesía del campo en el 2008, que continuó con el enfrentamiento al Grupo Clarín en el 2009, es lo único que le da popularidad al gobierno, sin embargo ni el grupo Clarín dejó, ni dejará, de ser un grupo concentrado de medios de comunicación, ni la oligarquía agraria dejó de serlo con las más que tibias medidas kirchneristas. Entre sus resultados se destacan la profundización menemista de la extranjerización de la tierra, la entrega del petróleo, los minerales a las multinacionales mineras, y su estrecha relación con el negocio del juego de Cristóbal López. Y no es un dato menor la gran cantidad de casos de corrupción, y la quintuplicación patrimonial de la familia Kirchner en estos ocho años en el poder.
Pero alguno dirá “a pesar de todo eso se trata de un gobierno con apoyo popular, y Néstor Kirchner se transformó en una especie de héroe nacional.” Sí, hoy es así, pero que pasen estas cosas no es nuevo, ya Lenin hace muchos años decía: “Los hombres han sido siempre en política, víctimas necias del engaño ajeno y del propio, y lo seguirán siendo mientras no aprendan a descubrir detrás de todas las frases, declaraciones y promesas morales, religiosas, políticas y sociales, los intereses de una u otra clase.” La lucha política en la clase trabajadora, por la conciencia política de clase, es una pelea permanente, debido a que los empresarios tienen muchos más recursos y medios, e incluso tienen a la misma burocracia sindical para engañar a los trabajadores.
jueves, 21 de octubre de 2010
Contra el crimen Kirchnerista: Unidad y organización
El asesinato de Mariano Ferreyra, las graves heridas a Elsa Rodríguez, y otros compañeros ferroviarios y del Partido Obrero, producida por las patotas sindical de la lista Verde de Pedraza (secretario general de la Unión Ferroviaria) no es un hecho aislado, ni un simple desborde de los burócratas que no pudieron controlar a sus matones.
Durante meses los trabajadores tercerizados del ferrocarril vienen luchando y denunciado al gobierno, a las patronales de las empresas contratistas y a la burocracia sindical de la Unión Ferroviaria, que crean empresas tercerizadas para tener mano de obra barata, y sin ninguna estabilidad laboral. Se trata de un negocio de millones de pesos donde la Unión Ferroviaria tiene intereses patronales en la explotación de la administración ferroviaria y en todos sus negociados; se queda con parte de la recaudación de boletaría y embolsa gran parte de esa masas de dinero que se ahorran con la super-explotación de los trabajadores tercerizados.
No es la primera vez que los gremios ligados al gobierno K –que mentirosamente se dice progresista–, usan matones (patovicas, barrabravas, etc.) para agredir a los trabajadores, con total apoyo de la policía federal. Lo vimos en la lucha de Jabón Federal, en la lucha del Hospital Francés, en la lucha del Casino, en la lucha del Subte, en el desalojo de la seccional del Suteba La Plata (realizado por Baradel de la CTA junto a la burocracia de la UOCRA ) etc., etc. Pero este ataque y este crimen es un salto en las política represiva del gobierno y sus matones sindicales para reprimir las justas luchas de la clase trabajadora. Buscan escarmentar, buscan que los trabajadores no luchen más, que no cuestionen la explotación, los negociados del gobierno, y de los empresarios y burócratas sindicales.
El gobierno quiere desligarse del crimen, dicen que no saben que pasó y que van a investigar. Mentiras. Ellos le dieron el aval a Moyano en el acto del viernes pasado en cancha de River, y la Unión Ferroviaria es un gremio moyanista, e hijos de funcionarios gubernamentales estaban al frente de los matones de la lista Verde. El gobierno sólo busca no pagar el costo político y seguir manteniendo los negocios de las empresas contratistas. Prueba de la impunidad que se está queriendo instalar es que a casi 24 horas del crimen sigue sin haber ningún detenido.
Hoy se llevarán adelante paros en la CTA y en el Subte, y a las 17 horas se se realizará de Callao y Corrientes a Plaza de Mayo, pidiendo juicio y castigo. Pero eso no alcanza, ni cerca está de lo que los trabajadores necesitamos. Debemos poner en pié un Congreso Nacional de Delegados de bases de Trabajadores ocupados y desocupados, para luchar por todas nuestras reivindicaciones, que saque de la cárcel a los presos políticos, que luche contra los miles de procesos que la justicia patronal lleva adelante, que luche por trabajo, por aumentos salariales, contra la precarización laboral y el trabajo en negro. Y también para coordinar y poner en pie organismos de autodefensa, porque no se puede ir con las manos vacías a enfrentar a los pistoleros de la patronal, la burocracia y el gobierno.
*Todos a la marcha de hoy
*Abajo la burocracia sindical
*Unidad obrera para enfrentar las acciones represivas de las patronales y el gobierno
*Reincorporación de todos los despedidos ferroviarios – Fuera las empresas contratistas – Pase a planta permanente de todos los trabajadores ferroviarios
*Por un Congreso Nacional de Delegados trabajadores y desocupados
*Juicio y castigo a los responsables materiales, intelectuales y responsables políticos de estos crímenes – Ninguna confianza en la justicia patronal – Por comisiones independientes para investigar, y tribunales obreros y populares para juzgar a los asesinos
*Libertad a todos los presos políticos y desprocesamiento de los luchadores
Liga Comunista de los Trabajadores
(Núcleo marxista por la construcción de un Partido Obrero Revolucionario)
ACLARACIÓN: La LCT declaró públicamente, en la reunión que se realizó en el Bauen el día 20 del presente mes, la solidaridad con los compañeros ferroviarios y del PO. Y que realizaremos todo lo que esté a nuestro alcance y todas las acciones unitarias para la lucha contra la represión criminal y la impunidad que pretende el gobierno, pero que no firmábamos la Declaración-convocatoria porque ella no tenía el eje de responsabilizar al gobierno nacional de este crimen (a pesar que posteriormente la corrigieron incluyéndoles responsabilidad al Ministerio de Interior, tampoco incluía la libertad a los presos políticos). De esta forma aclaramos que la inclusión entre los firmantes se trata de un error de los redactores de dicha declaración.