miércoles, 10 de febrero de 2010

Llamamiento por un Congreso de Delegados de Base
de Trabajadores ocupados y desocupados

La crisis económica mundial, manifiesta desde fines del 2008, ha puesto en una crónica crisis política algobierno de los K. Aunque ya desde fines del 2006, y principios del 2007, se empezó a constatar el agotamiento del plan económico, de allí la manipulación del gobierno de las estadísticas oficiales. Pero la crisis mundial de finales del 2008 termina por tirar por tierra todo el discurso de “proyecto nacional”, de “redistribución del ingreso” y el plan de usar todos los recursos estatales para favorecer a los empresarios supuestamente productivistas. Discurso que consistía –y consiste– en la típica mentira de que si a los empresarios les va bien, ellos van a invertir, y nos va a ir bien a todos. Y para esto, para que a los empresarios les vaya bien, es muy importante para estos gobiernos pagar la deuda externa, para poder pedir créditos en el mercado financiero mundial, y así consideran, o nos dicen, que vendrán capitales a invertir. Fracaso total, ni los capitalistas reinvierten, ni los capitales vienen a invertir, y el ‘desendeudamiento’ en realidad consiste en tomar más deuda, hambrear al pueblo y seguir hipotecando nuestro futuro.
El decreto 125, el adelantamiento de las elecciones, los candidatos testimoniales, los decretos de necesidad y urgencia para obtener más fondos, son todos manotazos de ahogado de un gobierno que –aunque todavía tiene el apoyo de importantes sectores patronales y de la burocracia sindical– frente al agotamiento del plan económico y la crisis mundial no logra hacer pie. Pero de este fracaso K salen fortalecidos otros sectores patronales, cuyos referentes políticos (de la UCR, PJ disidente, el PRO y la Coalición Cívica) mientras buscan marcarle la cancha, lo sostienen. Y, como políticos patronales que son, al igual que los kirchneristas, se desviven por seguir pagando la deuda externa.
Se ha abierto un período de roces y de politiquería burguesa, donde el gobierno buscará desesperadamente
sobrevivir con chances electorales, y la oposición, en sus diferentes variantes patronales –donde están también
los socialdemócratas, Pino Solanas del Proyecto Sur y De Genaro y su Constituyente Social- buscarán posicionarse electoralmente de cara al 2011.
Mientras tanto la miseria sigue creciendo y la crisis capitalista la siguen pagando los trabajadores y el conjunto del pueblo pobre. La asignación por hijo de 180 pesos que el gobierno se vió obligado a implementar, que antes sólo se recibía por recibo de sueldo, es al mismo tiempo el “blanqueo” de la idea de que ya no habrá trabajo para todos. De allí los puestos de trabajo chatarra creados por el gobierno (esas falsas cooperativas, que en realidad son brigadas de trabajo precarizado dependientes de los intendentes y gobernadores) que no sólo son
cotos de caza electoral, sino que algunas de esas ‘cooperativas’ a sueldo del gobierno se pueden trasformar en fuerzas de choque de los gobernantes para reprimir las luchas de los trabajadores.
Las patronales y los políticos capitalistas (sean oficialistas u opositores) son los máximos responsables por la crisis económica, debido a que defienden un sistema explotador bajo el cual estas crisis son inevitables. Y los dirigentes sindicales son profundamente responsables por estar de acuerdo con ellos y evitar de mil maneras que la clase trabajadora encuentre su camino independiente para enfrentar la miseria creciente, que se profundiza. De hecho, aunque el gobierno lograra salir de esta actual situación será –por la complicidad de la burocracia sindical– a costa de menos poder adquisitivo salarial y mayor precarización laboral y desocupación.

Debemos unirnos

Las luchas obreras –de los trabajadores ocupados y desocupados– que se dieron durante los últimos años han demostrado sobradamente que no podemos esperar nada de los burócratas sindicales, de los Moyano, Daer o de los Barrionuevo de la CGT; de los Yasky, Baradel o De Genaro de la CTA. Y estas luchas han demostrado que la pasividad de estos burócratas sindicales, y su compromiso con empresarios y gobiernos, fueron y son traidores puñales en la espalda del pueblo trabajador. Las paritarias en curso son el mejor ejemplo de cómo negocian de espaldas a los trabajadores y a la baja salarial.
Pero hay seccionales sindicales de varios gremios –cuyos dirigentes ganan lo mismo que en su puesto de trabajo–, docenas de comisiones internas y muchos delegados en infinidad de fábricas o establecimientos, junto con muchas organizaciones de desocupados y de estudiantes que quieren enfrentar esto. Debemos unirnos y ponernos en pié para enfrentar la actual situación de desocupación, salarios de hambre y precariedad laboral; y los golpes que preparan los empresarios y el gobierno para hacernos pagar la crisis del capitalismo.
Esas seccionales sindicales, las comisiones internas y los delegados del movimiento obrero junto a los delegados elegidos por las organizaciones de desocupados –también los estudiantes y representantes de Asambleas populares–, pueden convocar un Congreso de Delegados de Base y poner en pié un verdadero Parlamento de la Clase Obrera que unifique las luchas, que se transforme en un Comité de Lucha –regional y nacional–, por trabajo genuino para todos, aumentos de salarios, contra la flexibilización laboral, por la defensa de los recursos naturales, contra los permanentes ataques patronales a las comisiones internas y los derechos sindicales, y por el desprocesamiento y la libertad de todos los dirigentes y luchadores sociales.
Un Congreso de Delegados de Base que corte transversalmente a las centrales sindicales existentes y unifique a las organizaciones sindicales de base, junto a las organizaciones de desocupados, grupos, partidos y tendencias políticas de la clase que puedan dar la pelea en su interior por sus posiciones. Un Congreso de Delegados de base que nos permita unificarnos y organizarnos nacionalmente, que de congreso a congreso funcione con una dirección provisoria conformando un verdadero Comité de Lucha Nacional que busque unificar las docenas y
docenas de luchas que hoy se dan aisladamente. Un Congreso de Delegados de Base que se transforme en un polo aglutinante, que nos permita dar respuestas unificadas –solidaridad activa con las huelgas en curso, movilizaciones, cortes, etc.– hasta la Huelga General por tiempo indeterminado e imponer un pliego único de reivindicaciones logrando así que la crisis del capitalismo la paguen los capitalistas y no el pueblo trabajador.
¡Basta de luchar divididos! Unida la clase trabajadora es más fuerte, unidos podremos hacerles frente y derrotarlos. El gobierno, los políticos burgueses y los burócratas sindicales, especulan con nuestra división debido a la pérfida acción de la burocracia, y a la incapacidad –por sectarismos u oportunismos– de los grupos o partidos que se dicen representantes de los intereses de la clase trabajadora. Pero los trabajadores avanzados debemos batallar permanentemente contra los que quieran dividir las fuerzas de los trabajadores en lucha, y
será de esa unión de las filas de los trabajadores de donde saldrá la recomposición política-sindical del movimiento obrero: una nueva camada de dirigentes luchadores con una gran fortaleza que no puedan ser cooptados por las burocracias sindicales, enfrentando así a las patronales y sus gobiernos en mejores condiciones.
Llamamos a las seccionales sindicales, a las comisiones internas, a los delegados, a las organizaciones de desocupados y a los partidos de la clase trabajadora, a poner en pié el primer Congreso de Delegados de Base. Sabemos que no será fácil, que muchos de los que se dicen luchadores, clasistas y hasta revolucionarios, quieren que todo siga igual o muy semejante, que las luchas se sigan dando aislada y gradualmente, para en ese marco construir sus grupos o partidos apostando al crecimiento electoral. Esa no puede ser más que una política favorable a los empresarios y los partidos que defienden este régimen y sistema de miseria, explotación y engaño.
Si las comisiones internas de Zanon y el Sindicato ceramista de Neuquén, de Kraft, de Bagley, de Patty, el sindicato del Subte, Fate y la seccional San Fernando del sindicato del neumático, el SITRAIC –nuevo sindicato de la construcción– y el Garraham, para nombrar sólo algunas internas y sindicatos –y los partidos que se dicen de la clase trabajadora que las dirigen o influencian–, junto a las organizaciones de desocupados, pueden llamar a poner en pié ese Congreso de Delegados de Base. Así la lucha obrera y popular daría un inmenso salto hacia adelante y marcaría un horizonte claro para muchas más organizaciones de los trabajadores, de luchadores y nuevos honestos dirigentes obreros.
Grandes luchas nos esperan y sólo podremos triunfar si los obreros avanzados tenemos la capacidad de unificar el frente de los trabajadores y desocupados orientándolo contra los planes de hambre de estos gobiernos patronales.

*Libertad y desprocesamiento de todos los dirigentes y luchadores obreros y populares.
*Por salarios que cubran el costo de la canasta familiar. No a las negociaciones paritarias de espalda a los trabajadores. Por asambleas para discutir salarios y condiciones de trabajo entodas las fábricas y establecimientos.
*Ni un despido más. Ocupación y lucha por la nacionalización, bajo el control de los trabajadores, de toda fábrica que cierra o despida.
*No al desempleo, ni a la precarización laboral. Reducción y reparto de las horas de trabajo entre todos los trabajadores disponibles, sin rebaja salarial. Por un Plan Nacional de Obras Publicas integralmente estatal –bajo control obrero–, de construcción de viviendas, hospitales, escuelas, carreteras, puentes, y el mejoramiento y la ampliación de la red ferroviaria nacional.
*No al pago de la fraudulenta deuda externa. Fuertes impuestos a las grandes ganancias. Que el superávit fiscal sea puesto a disposición de la creación de puestos de trabajo, de la lucha contra la miseria creciente, para la salud y la educación para todos.
*No al saqueo imperialista. Fuera imperialistas de Irak, Afganistán y Haití. Fuera las bases militares yanquis de América Latina. Fuera ingleses de las Malvinas. No a la expoliación de los recursos naturales.

¡Basta de luchar divididos!
¡Por un Congreso Nacional Obrero de Delegados de Base!

miércoles, 20 de enero de 2010

La tragedia de Haití ¿Desastre natural o natural desastre capitalista imperialista?


La tarde del martes 12 de Enero de este año, un terremoto destruyó parte de Haití. País saqueado primero por Francia, y después de su independencia fue ocupado durante décadas por los EE.UU., con otras décadas más de feroces dictaduras propiciadas y apoyadas también por estos mismos imperialismos. Así, los diferentes imperialismos y la burguesía haitiana ha trasformado a la primera republica de Latinoamérica en el país más empobrecido de toda la región.

Este terremoto a primera vista pareciera ser una desgracia provocada por la madre naturaleza. Pero en el fondo del análisis los 200 mil muertos y la destrucción de Puerto Príncipe, su capital, no tiene nada que ver con el discurso burgués que trata de dar la impresión de algo inevitable, para desviar la atención de los obreros y de los pueblos del mundo y hacer ver a los estados y las burguesías, y hasta el mismísimo imperialismo norteamericano, como gente solidaria y preocupada por el destino de Haití y su pueblo.

Hoy, mientras los sismos siguen asolando a Haití, son tres millones de personas las que están directamente afectadas, casi un tercio de los diez millones de habitantes. Pero los siete millones restante ya están padeciendo la escasez de alimentos y el hambre.

Hace un año y medio los sismógrafos anunciaban la alta probabilidad de este terremoto, y no se tomaron las medidas de prevención, de preparación de la población y una serie de medidas de protección. Todo esto no se hizo y los culpables son el gobierno (y los gobiernos latinoamericano que han ocupado el país), la burguesía haitiana y las potencias imperialistas que siguen esquilmando a este pobre país. El gobierno haitiano paga religiosamente su deuda externa, pero ni siquiera tenía un aparato para medir la intensidad sísmica.

La mayoría de la población habita viviendas totalmente frágiles que sucumben fácilmente a los efectos de inundaciones, temblores, corrimientos de tierra, velocidad del viento etc. Aquí vemos la consecuencia de la pobreza, de los salarios de hambre, de los miserables ingresos de los campesinos. Es decir, los efectos del sistema social capitalista y semicolonial a grado extremo. Muchos edificios de viviendas están ubicados en zonas muy vulnerables (pantanosas, llanuras desprotegidas) o en la ciudad y su mayoría está mal construidas o fabricadas con materiales de poca calidad. Esto es debido a que las empresas y los organismos públicos solo se preocupan de la obtención de sus pingues beneficios sin tener en cuenta para nada las necesidades auténticas de la población. Estos desastres son consecuencia de la especulación urbanística de la alta burguesía haitiana, la misma que digita a los gobiernos y arma a las mafias.

La ayuda a las personas damnificadas o no les llegan o llegan en muy pequeñas cantidades y, a menudo, en objetos que no les hacen falta. ¿Por qué se produce esto? Porque hay instituciones y responsables estatales (controlado hoy por las tropas de la ONU ) que se embolsan parte de las ayudas o desvían hacia el mercado productos que tienen una fácil venta o la utilizan para promoverse haciendo los repartos y así concitar los favores políticos de sectores sociales en los cuales las tropas de intervención imperialistas y el gobierno títere busca apoyo. En pocas palabras: estos roban para favorecerse y favorecer a los suyos.

Los gobiernos latinoamericanos que se la dan de “antiimperialistas” y de “izquierda” dan lástima, tanto es así que la imperialista y derechista Francia de Sarkozy fue la primera en plantear la necesidad de condonar la deuda externa haitiana. Pero así y todo son más que miserables los fondos donados por estas potencias europeas, en comparación a la posibilidad y recursos que poseen.

Por TV se ha visto como las mismas tropas de la ONU atacan a la muchedumbre acusándola de saqueo ¿Pero puede haber saqueos en un país que no hay casi nada en pie? ¿Puede haber saqueos en supermercados que están bajo la ruina de sus instalaciones? Eso no es saqueo, eso es solo la necesidad de la gente de procurarse lo que necesita para seguir viviendo.

Mientras tanto, por un lado, las bandas mafiosas de lumpenes y desclasados se hacen fuertes, y por el otro las fuerzas de la ONU y de los EE.UU. reprimen y seguirán reprimiendo toda manifestación de descontento de las masas. Para los imperialistas, y sus gobiernos lacayos como el de Brasil, Argentina y Chile, el cuestionamiento del destino de los miles de millones de dólares, la extrema miseria, los viejos reclamos insatisfechos, etc. son un delito que debe ser reprimido, y que ya antes del mismo terremoto eran reprimidos con pena de muerte aplicadas en las razzias por las “pacificas” y “humanitarias” tropas de la ONU.

Que se haya elegido a un policía argentino, para reemplazar al jefe de policía haitiano muerto en el terremoto, es claro que no es para usar mano blanda, ni que habrá transparencia en el reparto de los víveres. Cuanta razón tenía Lenin cuando decía que un socialista no solo plantea el armamento del proletariado cuando hay una situación revolucionaria, sino que todos los días debemos decirles a los obreros que deben estar armados. De esta forma, ante una situación semejante a la haitiana, las masas no quedan prisioneras entre las bandas mafiosas y la represión estatal y para-estatal.

Ninguna confianza en los que llevaron a Haití a esta situación ¡Fuera el gobierno de René Préval, y las tropas imperialistas de los EE.UU. de la ONU y de los otros gobiernos sirvientes! ¡Por el armamento obrero y del pueblo pobre! ¡Por un Gobierno Obrero, Popular y Campesino compuesto por las organizaciones obreras y los comités populares y de campesinos, que controlen los fondos reunidos para el socorro y que reconstruya una Haití Obrera y Socialista!

viernes, 18 de diciembre de 2009

No sólo se quedaron Todos, sino que ahora peronistas “progresistas” y disidentes, y los resucitados radicales: proscriben a la izquierda

¡¡¡Que se vayan todos…, que no quede… uno sólo!!! Era la consigna con la cual hace 8 años, el 19 de diciembre por la noche, del 2001, la insurrección popular derribaba primero al ministro de economía Cavallo a la madrugada del 20 de diciembre, y por la tarde del mismo día al presidente De la Rua. Después vino Rodríguez Saa que cayó en una semana, y después Puerta por unas horas, para posteriormente el Parlamento darle el gobierno a Duhalde. El intento de éste de perpetrarse en la presidencia se le frustra con la brutal represión que lleva a cabo contra los desocupados en el Puente Pueyrredón, donde asesinan, el 26 de junio del 2002, a Kosteki y Santillán.

Duhalde elige a Kirchner para que sea candidato del PJ (el que por supuesto no se pronunció nunca contra estos crímenes), y tras su segundo puesto electoral y el abandono de Menem para realizar un balotaje, asume el gobierno. Poco después, el mismo Kirchner que había reprimido las movilizaciones del 2001 en Santa Cruz, rompe con Duhalde e hipócritamente se transforma en un paladín popular: en el abanderado del 2001.

Con 8 años de farsa de Néstor y Cristina Kirchner en pos de los derechos humanos, hace rato que ya empezaron a mostrar sus fieros y verdaderos rostros. Aunque ahora con la crisis del capitalismo mundial, y la perdida de las elecciones pasadas, conjuntamente a las luchas –donde se destacan los compañeros de Kraft, del Subte, y las organizaciones de desocupados– se ve más porque se han puesto muy nerviosos. Y el gobierno de los K ya ha perdido todo reparo en parecer progresista y democrático.

La crisis en el PJ y en la burocracia sindical, y el surgimiento de una nueva camada de luchadores obreros y sociales que lucha contra los despidos, los bajos salarios y el clientelismo del gobierno los han puesto en alerta, y junto a los radicales acordaron una nueva Ley electoral conocida como de “Reforma Política”. En dicha Ley, en la que en definitiva el PJ y la UCR dice: “No solo nos quedamos, sino que ahora proscribiremos a los partidos más pequeños”. Apoyando la Ley también está el PJ “disidente” de De Narváez y Solá, la Carrió , y hasta Pino Solanas y Sabattella que hablan en contra pero no proponen hacer nada contra ella.

Con el cambio de la ley electoral por los Kirchner, el Estado se mete dentro de la vida de los partidos al obligarlos a hacer internas abiertas –aunque solo tengan una sola lista interna–, y al ser abiertas los partidos pequeños están a la merced de la manipulación de los punteros político de los partidos grandes, que pueden llevar camiones de votantes para que triunfe el candidato del otro partido que más le sirva a ellos. La cuestión del financiamiento sigue igual, sólo que ahora los empresarios no podrán poner el nombre de sus empresas en los cheques que le mandan a los partidos patronales, y deberán hacer los aportes a titulo personal, o como siempre ocurre, con sus testaferros. De eso se trata la transparencia de la que habla el Gobierno de Cristina Kirchner y todos los políticos patronales.

También los partidos pequeños deben conseguir el 1,5 por ciento a nivel nacional en estas elecciones internas abiertas, y sólo así pueden presentarse a elecciones generales. Pero incluso el gobierno vetó dos artículos que daban más tiempo para realizar los cambios y adecuarse a los partidos chicos, de esta forma salvo los partidos arriba mencionados, nadie más podrá presentarse a elecciones.

Pero todo esto es casi anecdótico, hay algo mucho peor todavía. Esta Ley, y sus elecciones internas (primarias le llaman), son elecciones oficiales y de voto obligatorio para todos los ciudadanos, en las cuales el Ministerio de Interior se queda con los padrones, y por lo cual tendrían todos los nombres de los ciudadanos que votaron en cada una de las internas de los partidos de izquierda, perdiéndose así el carácter secreto del voto.

Evidentemente la crisis capitalista, y el resurgir de las luchas obreras lleva a la burguesía y a los partidos patronales a querer impedir un corrimiento electoral hacia la izquierda radical, o al menos más a la izquierda que la reformista centroizquierda, y al mismo tiempo a querer hacer listas negras para las patronales y los burócratas sindicales. Así hoy buscan impedir el ingreso a los activistas y luchadores a las fábricas y estructuras importantes, y mañana, cuando las luchas pongan en duda que clase es la que debe gobernar, sin ninguna duda, irán por mucho más.

Las escuchas telefónicas de Macri, al lado de estos objetivos “progresistas” de los K y sus seguidores, son casi un juego de niños।


¡Aumentos de sueldos ya! ¡Trabajo para todos!

¡Abajo la burocracia sindical!

¡Fuera el Estado de la vida interna de los partidos!

¡Abajo la reforma electoral del PJ y la UCR ! ¡No a las listas negras - Sí al voto secreto! ¡No a la proscripción de los partidos existentes!

¡Movilicémonos e impulsemos un Congreso Nacional de Delegados de Bases del Movimiento Obrero y desocupados para enfrentar los ataques del Gobierno y las patronales!


Liga Comunista de los Trabajadores

(Núcleo por la construcción de un Partido Obrero Revolucionario)

jueves, 5 de noviembre de 2009

Honduras: Una traición anunciada

El demócrata-populista Mel Zelaya traicionó su propia lucha

El acuerdo alcanzado entre el presidente depuesto Mel Zelaya y el golpista Micheletti, con la mediación del embajador norteamericano Thomas Shannon, es un duro golpe a las aspiraciones democráticas y de cambios sociales de las masas hondureñas. No solo porque ya no habrá una Asamblea Nacional Constituyente que reparta un poco siquiera las grandes ganancias de la alta burguesía (esa era la promesa zelayista), sino también porque al acordar que sea la golpista Corte Suprema de Justicia la que tiene que refrendar el acuerdo, ésta garantizado el indulto a todos los golpistas. Ya el mismo congreso pone reparos a la vuelta de Zelaya, y a lo sumo, lo dejaran volver sólo a colocar la banda presidencial del futuro presidente de la oligarquía pro-golpista.

El imperialismo y la gran burguesía se vieron obligados a negociar con Zelaya por el ingreso de las masas en escenas que no dejaron consolidar al gobierno golpista, ni han dejado legitimizar a los candidatos en campaña electoral que avalaban el golpe, situación que no darían legitimidad y gobernabilidad al nuevo gobierno surgido de estas futuras fraudulentas elecciones. Y también, como mar de fondo, por la crisis económica mundial sumado al aislamiento de gran parte de los Estados al gobierno de facto, situación que ya no podían soportar más. Sin embargo, a pesar de esta situación favorable y las grandes acciones de las masas, Zelaya sólo ha realizado algunas acciones personales, pero no ha llamado a la Huelga general por tiempo indefinido, ni a la resistencia armada conformando piquetes de autodefensa para enfrentar la represión golpista, ni a nada que se enfrente a las normas democráticas de la OEA impuestas por los EE.UU.

En ese marco de debilidad del imperialismo y de los golpistas, el acuerdo de Zelaya se trata de una traición en todas las líneas. La izquierda reformista que planteaba la vuelta de Zelaya y depositaba expectativa en él –o en el zelayismo a través del gobierno del Frente Nacional de Resistencia, que solo se apoyó en la movilización para presionar a Micheletti–, como el PST de la corriente SoB del MAS o la CMI , LIT-CI y el PO argentino , deberían estar satisfechos, como lo está el zelayismo con la vuelta de Zelaya a la presidencia, pero para los obreros avanzados hondureños, y hasta para cualquier persona bien informada, ésta vuelta de Zelaya es todo un retroceso por más que lo quieran pintar de triunfo.

Sin embargo nada está cerrado todavía, las masas hondureñas no fueron derrotadas, fueron solamente desviadas, pero ellas hicieron una gran experiencia política y todavía están digiriendo el tamaño de la traición. Paralelamente al momentáneo fortalecimiento de la reacción, los trabajadores y campesinos hicieron una importante experiencia con esa dirección burguesa que posa de popular, y menos expectativa tendrán en el cambio vía las urnas votando a tal o cual variante burguesa. Frente a tan fragrante claudicación no le será fácil a Zelaya y a sus seguidores del partido liberal mantener el prestigio que tenían.

El candidato independiente Carlos H. Reyes, que retiró su candidatura –pero todavía no se sabe si volverá a levantarla– no avala los acuerdos y tampoco el retiro de la vieja demanda de Zelaya de una Asamblea Nacional Constituyente, y se posiciona para capitalizar este descontento general con el acuerdo. Pero se trata de una izquierda reformista que solo quiere sanear al régimen democrático-burgués, con el triunfo de la reacción menos margen político-electoral tendrá para recrear la idea de que la salida está en las urnas.

Frente a la traición de Zelaya y su “acuerdo de reconciliación nacional”, el oportunismo y los reformistas de izquierda (los mismos que ayer se esforzaban por no darle una salida de clase al proceso) seguirán plantando la lucha por la Asamblea Nacional Constituyente, para hacerse de esa bandera, a pesar de saber que no hay posibilidad de un gobierno que quiera y pueda llevarla adelante. De ésta forma usaran la consigna de Asamblea Nacional Constituyente buscando democratizar al reaccionario régimen democrático burgués hondureño (PTS-MAS). Pero a las masas hondureñas hay que decirles la verdad, mucho más hoy cuando cientos de miles de trabajadores y campesinos dieron grandes saltos en la comprensión de la dictadura burguesa –agente de imperialismo de los EE.UU.– que los domina: Solo un gobierno obrero y campesino puede convocar a una Asamblea Constituyente realmente libre y soberana, porque una Asamblea Constituyente no puede constituir poder si no hay un gobierno que la autorice y la apoye.

Luchar por ese gobierno es luchar por una revolución que le de el poder a la clase obrera y expanda ese poder por América Central y toda Latinoamérica. Esa es la única forma de hacer efectiva la independencia nacional y terminar con la burguesía y la miseria capitalista.

*Ningún acuerdo con los golpistas.
*Juicio y castigo a los civiles y militares golpistas.
*Boicot a las elecciones de los golpistas-zelayistas que busca legitimizar los acuerdos gorilas-contrarrevolucionarios y pro-imperialistas.
*Por una Huelga General por tiempo indeterminado que cree piquetes de autodefensas y milicias obreras, y derribe esa cuasi-democracia burguesa títere del imperialismo
*Por un gobierno obrero y campesino.

M.R

miércoles, 28 de octubre de 2009

El capitalismo agoniza, y en su agonía todo lo descompone

Mientras hay millones de desempleados que las estadísticas ocultan, y los sueldos cada vez alcanzan menos, el gobierno hace propaganda de que ha creado unos cuantos miles de puestos de trabajos, todos precarizados, momentáneos, y con salarios muy bajos. Y nos muestran que la gente está contenta porque ahora tiene trabajo, que solo le dan si lo punteros del PJ los anotan en sus listas. ¿Pero es que alguno puede mostrarse descontento cuando si lo hace el puntero peronista lo saca de la lista? Hambre, miseria creciente, desocupación, clientelismo, bajos salarios y represión a los que luchan, esa es la realidad de este sistema de los patrones y sus políticos.

Como siempre, todas las variantes de los radicales y todas las variantes de los peronistas se desviven para mostrarnos que si se los votan a ellos las cosas van a estar mejor. Mentiras, pero qué otra cosas pueden decir ellos, si de eso y para eso viven. En el mejor de los casos nos dirán que nada puede hacer porque la crisis es mundial, eso es cierto: el capitalismo no funciona en ningún lado. Pero, así y todo, insistirán en que es lo mejor, lo único posible.

Mientras tantos los burócratas sindicales, de la CGT y la CTA , cuentan los millones que a la fuerza nos descuentan de los salarios –del 50 por ciento de los trabajadores que están en blanco–, el mismo 2,5 por ciento de la masa salarial que las patronales y el Estado aportan a sus cuentas bancarias. Son miles de millones de pesos mensuales. Por eso no es de extrañar que no hagan campaña de afiliación a los sindicatos, que no hagan apertura en empresas sin representación sindical para que tengan comisiones internas; y que nada hagan contra, el hambre, los despidos, contra los bajos salarios, etc. Los dirigentes sindicales están vendidos, están a sueldo (a muy grandes sueldos) de las patronales y el Estado.
Por esto mismo, los burócratas sindicales actúan como verdaderos policías de las patronales en las estructuras de la clase trabajadora (fábrica, hospitales, comercios, establecimientos, etc. etc.) buchoneando a los trabajadores que quieren luchar –y hasta por solo reclama lo que les corresponde–, para hacerlos echar. Y cuando hay luchas contra los despidos de las patronales –que para despedir siempre dicen estar en crisis–, estos traidores sindicales están con la patronal. Pero si no pueden controlar tal o cual lucha tienen como última instancia al Ministerio de Trabajo que se encarga de hacerles cumplir las leyes a los trabajadores, pero dejando a las patronales hacer lo que quieran.

Todo el sistema capitalista está diseñado para oprimir a la clase obrera. La burguesía ha perfeccionado sus métodos de dominación para lograr explotar más y más, y así acrecentar sus ganancias. Ha comprado a los dirigentes sindicales, y sus políticos hoy crean organizaciones “piqueteras” (organizaciones sociales las llaman) cooptadas por el Estado para lograr canalizar, vía el clientelismo, el descontando de los desocupados y los hambrientos. Con los 180 pesos de asignación supuestamente universal por hijo pasará lo mismo que con el Plan Trabajar, que pasaron ya diez años y siguen en 150 pesos. La miseria y la represión continúan, y continuará creciendo mientras no conquiste el poder la clase obrera.

Pero la clase obrera no puede conquistar el poder si no construye previamente su partido revolucionario. Un partido que no esté comprometido con el sistema, que no tenga problema en decir lo que es. Un partido que no sea electoralista, como los actuales partidos de la izquierda, que sí se presenta a elecciones lo haga para desnudar todo el mecanismo de dominación y las mentiras de la democracia –de los millones de dólares– de los patrones y sus políticos; y no para querer sacar votos a costa de no decir las cosas como son. Y que el dinero que reciben del Estado, por los votos obtenidos, sea devuelto a los fondos de huelga de las luchas de la clase trabajadora.
Un partido que no tenga problema en decir que lo que se necesita es una revolución para terminar definitivamente con la desocupación reduciendo la jornada laboral, y la explotación expropiando todas las fábricas y devolviéndoselas a sus verdaderos dueños, de donde salió el sudor para que ellas existan: los trabajadores. Que sólo socializando los medios de producción (tierras, industrias, maquinarías, tecnología, etc.) se va a terminar definitivamente con el hambre, la miseria (e inseguridad), los bajos salarios, y habrá viviendas decentes para todos. Que esa revolución proletaria no puede quedarse circunscripta a un sólo país, que debe ser mundial, para terminar definitivamente con los explotadores. Que la democracia de los Consejos Obreros será mil veces más democrática que la democracia burguesa y su farsa de Parlamento.
Un partido revolucionario, de la clase trabajadora, que proyecte un futuro para todos y no para unos pocos ricos, burgueses, oligarcas o capitalistas, y otros muchos parásitos burócratas políticos y sindicales, que igualmente viven de la explotación y el hambre de los trabajadores. Un partido que luche por el Socialismo y la democracia obrera.

Construyamos la Liga Comunista de los Trabajadores

lunes, 19 de octubre de 2009

Informe sobre la reunión del Bauen: conclusiones políticas

El sábado 17 de octubre, con la presencia de muchos grupos de izquierda, se realizó el encuentro propiciado por el Sindicato Ceramista de Neuquén en el Hotel Bauen para impulsar una Tendencia Clasista (TC en adelante) y un Partido de los Trabajadores (PT en adelante). Se destacó la presencia del PTS y secundariamente IS, CI, PRS, FOS, DO, el MST estuvo como oyente pero sin participar oralmente y grupos menores. El auditorio estaba lleno, pero menos repleto como cuando fue la última reunión por la ex-Terrabusi; con muy pocos compañeros delegados por fuera de los de los partidos. No estuvieron presentes el PC, PCR, PO, COR, y el MAS que plantea algo muy parecido sorprendentemente no estuvo, o no tan sorprendentemente, porque de estar deberían decir sí a todo. Su ausencia debería significar la muerte de su consigna de Movimiento Político de las Trabajadores, es que ya no puede decir que están por ello cuando se hace una reunión planteando casi lo mismo y no participan.

La reunión comenzó con la intervención del compañero López (el ex-Sec. Gral del Sindicato Ceramista, ex porque dejó de serlo hace pocos días para volver a su puesto de trabajo, tal como muy correctamente lo indican sus Estatutos). Planteó que ésta era una primera reunión, que sólo se convocó a pocos, a los que más afinidad programática tienen, para, posteriormente hacer un llamado mayor a otro encuentro. Después de hacer un raconto de lo que significó la lucha de Zanon, la recuperación del sindicato y el tipo de sindicato que están construyendo, pasó a contar el proyecto que el sindicato y Zanon impulsan. Y en síntesis, planteó la necesidad imperiosa de construir una Tendencia –sindical y política– Clasista para darle forma orgánica a la coordinación y un Partido de los Trabajadores porque, dijo, los trabajadores debemos elevar al plano político nuestra lucha. En realidad el plano político para el compañero, es sinónimo de táctica electoral, o sea presentarse a elecciones, pero así no lo dijo.

Posteriormente se recibió con un cerrado aplauso a una delegación de ex-Terrabusi, los delegados (del PTS) del turno noche contaron el proceso que llevó a ser el turno más combativo de la fábrica. De allí se planteó la necesidad de la TC para repetirlo en todos lados. También se hizo alusión a la firma de la CCC con el Ministerio de Trabajo, la que se consideró una traición (pero no se usó esa palabra) porque se había resuelto otra cosa, y la CCC firmó un acuerdo con 53 despedidos en la calle, acuerdo con los delgados adentro, pero donde ni pueden hacer huelga ni se pueden cortar las calles por 60 días. Y muchas más críticas justas a la CCC, relacionando esta traición con la izquierda sojera, con la cual lógicamente no quieren construir una TC y un PT.

Pero el MST, CI e IS estaban presentes y el PTS viene de hacer un acuerdo electoral con IS, por esto la crítica del PTS no es incorrecta por sectaria, no, sino por hipócrita o al menos por muy incoherente. Si le dice a su base y periferia que la izquierda sojera es el eje del mal, ¿por qué hacen acuerdos electorales con ella?

La primera intervención del compañero Godoy (del PTS y Zanon) fundamentó la necesidad de la TC y entre otras cosas dijo que era necesaria una TC que no depositara confianza en el Ministerio de Trabajo, olvidándose que en Jabón Federal, Casino y Mafissa, no fue esa precisamente la orientación del PTS.

Pasaron a hablar los diferentes partidos, en su mayoría a través de sus referentes sindicales. Salvo los compañeros ceramistas y los que respondían al PTS nadie más estuvo por una TC y un PT. Fue IS –izquierda sojera al decir del PTS– la que más sistemáticamente fue al cruce de la TC y del PT. Por un lado planteó que se necesitaba más coordinación y llamar a todo el mundo, incluida la CCC, retomando las coordinadoras de los ’70s y recordando que, desde el PST, éstos fueron los únicos que la habían levantado pero que no fueron todo lo consecuentes que deberían haber sido, porque esa era la única forma de frenar el golpe de estado. Que la recomposición no necesariamente iba a pasar por un PT, que eso solo ocurrió en Brasil, pero que acá es muy diferente, que acá hay que fortalecer el Frente de Izquierda (que ya tienen con el ausente MAS y el PTS que los rechaza y los ataca despectivamente) Otro compañero de IS planteó que no se podía exigirle a los partidos disolverse en una TC.

DO, por intermedio de Walter, muy medido y fraternalmente (se encontraba en territorio del PTS) planteó la orientación de formar un Frente de Lucha Nacional. No centró en la cuestión de la TC o del PT, es la primera vez que la línea del PTS parece que no les importa. Trajo una carta de la interna de Patty a los trabajadores de la ex-Terrabusi con su posición de Frente o Coordinación de Lucha, y con ella insistió en hacer lo que decía la Interna de Patty, o sea lo mismo que plantea IS, CI, FOS. Pero esa es una carta a la base de la ex-Terrabusi, donde se hace abstracción de la dirección del conflicto, por eso ni se nombra a la CCC.

Beica de CI, planteó la necesidad de una tendencia puramente sindical, y rechazó todo lo demás porque dice que puede llevar al reformismo, como si el planteamiento de tendencia sólo sindical fuese revolucionario. Insistió en la necesidad de la coordinación, y no rechazó de plano a la CCC para esto, al contrario. Otro compañero de CI, dirigente de un gremio docente del sur, también insistió en la necesidad de la coordinación.

El PRS, a través de Lerer delegado Gral del Hospital Garrahan, planteó una caracterización y posición parecida a la nuestra pero más tímida en dos sentidos: están por Encuentros regionales de delegados con un programa mínimo y defensivo. Pero no planteó que el Garrahan vaya a llamar, o a trabajar, por un gran encuentro o congreso nacional de delegados. Se mostró partidario de llamar también a la CCC. Rechazó tanto la TC como el PT.

El FOS, a través de Roberto López, del SUTEBA Matanza, también rechazó la TC y PT (raro porque a fines de los ’90 el FOS llamaba hasta a la CTA a formar un PT) planteando sólo la coordinación, donde también se llame a la CCC.

Opción Socialista (ruptura de Convergencia Socialista, dirigida por Lagar) criticó el sectarismo del planteo de la TC y planteó la necesidad de profundizar la coordinación, pero nada dijo del PT.

La discusión se complejizó porque los compañeros del PTS (y los ceramistas también) empezaron a darse cuenta que no había quórum para su TC y PT, y a partir de allí polarizaron la discusión en CCC sí o CCC no. Pero nadie planteaba CCC sí para una TC, porque en realidad ningún otro grupo planteaba la necesidad de una TC y un PT. La inmensa mayoría, por no decir todos los grupos y partidos, salvo el PTS, rechazaron la TC, y planteaban la coordinación o encuentros para coordinar. Pero, después de tanta crítica a la CCC para polarizar la discusión, los mismos compañeros del PTS tuvieron que decir que ellos no son sectarios con la CCC, incluso que han hecho frentes en muchas elecciones sindicales, pero ellos no estaban hablando de elecciones sindicales, estaban hablando en contra de la CCC en la TC. Sí, eso es cierto, ellos eran los únicos que hablaban por una TC y por un PT. Tan cierto como que ellos mismos se confundían y empezaban a perder el hilo del razonamiento porque les costaba aceptar la situación.

A continuación las intervenciones de los compañeros del PTS, se diga lo que se les diga, pasó a ser casi TC o muerte!, muy pocos hablaban ya de la necesidad del PT, y los pocos que lo hacían (un compañero delegado de Córdoba, por ejemplo), lo hacía reconociendo que era para tener una opción electoral. Pero en Córdoba existe IS, que viene yendo con el PTS a elecciones, y se presenta con candidatos, incluso tiene una diputada ¿Será que el PTS cordobés no quiere votar más a la izquierda sojera? Era hora, pero solo tienen que dejar de hacer frente con la izquierda sojera y presentar lista propia, no es necesario para eso llamar a construir un PT sin trabajadores.

La segunda intervención del compañero Godoy fue algo agresiva hacia los demás, por no aceptar la TC, una mezcla de frustración y resentimiento, pero también de resignación. El compañero López llegó a reprochar que acá no se luchaba (cuando el mismo López ni bien abrió la reunión se autocríticó de que estuvieron alejados un tiempo hasta la huelga de Fate), sin embargo dijo que estarán a disposición de futuros encuentros que se realizaran, y el PTS, por intermedio de Godoy, dio a entender que solo luchaban ellos. (Nada de eso es de extrañar, cuando, frente al Ministerio de Trabajo, le pregunté a un dirigente del PTS como venía la lucha de la ex-Terrabusi, me respondió que dependía de lo que haga la izquierda, entonces le pregunté, y qué es lo que debería hacer la izquierda… puesto que ya se estaban haciendo cortes, fondos de huelgas, etc. etc… no supo qué decirme.) Eso es lo que siempre le dice el PTS a los activistas que el problema son los demás, incluso cuando los conflictos están dirigidos por ellos. En este encuentro nuevamente el PTS le echaba la culpa a los demás de que su orientación política no sea apoyada, en vez de ponerse a pensar por qué nadie ve la necesidad de la TC y el PT. Enojo más que sorprendente porque plantear la orientación de un PT, que debería ser de masas, y que ni la misma ultra vanguardia lo vea, debería darle mucho para pensar… O, reconocer que ellos no quieren un PT sino un PTS ampliado.

El tiempo estipulado se consumió muy rápido y quedaron cerca de veinte oradores sin poder intervenir. No hubo planteamiento de nueva reunión ni se votaron las pocas mociones que hubo. Todo terminó con la sensación de esos partidos empatados pero donde un equipo pide desesperadamente ¡¡la hora referí!! Se trató de una derrota política del PTS, pero también la lectura puede ser que el PTS hizo su negocio, puesto que se ligó más aún a este sector independiente del sindicato ceramista para construir su TC, y que de la suma del PTS y del activismo de este sindicato logren arrastrar algo más, capitalizado exclusivamente por el PTS. Teniendo la oportunidad de seguir diciendo (por debajo porque nunca lo escriben en su prensa) que ellos son los unitarios y los únicos que quieren luchar.

¿Para qué una TC?

De hecho existen muchas tendencias clasistas, toda fracción sindical de los partidos de la clase y anti-burocráticos, más grande o más pequeña, es una tendencia clasista en el movimiento obrero. Querer construir una sola TC es pedirle a los partidos que disuelvan su trabajo sindical, y que queden a la merced del partido más grande, ese sería el único que puede imponer sus posiciones. Se puede argumentar que no es necesario disolverse, como planteó el compañero López, pero entonces que quede todo como está y que se realicen congresos de delegados –unitario y nacional– sobre la base de un programa común elemental. Y que dicho congreso se realice periódicamente (mensual o trimestral) y vote una mesa de dirección donde estén representadas las estructuras más importantes (y seccionales sindicales). Para esto, para darle forma orgánica al frente único obrero, no se necesita ninguna TC.

¿PT, en el marco de una brutal ofensiva burguesa?

La insistencia del PTS para la TC y el PT, siendo desacertada –porque no hay nada en la realidad que indique que la tendencia en la clase es hacia un PT–, es mucho más lógica que la insistencia de los compañeros ceramistas, porque el PTS ya es un partido –electoralista–, pero cuando los compañeros ceramistas hablan de construir un PT para elevar la lucha sindical al plano de la lucha política, no se dan cuenta que una cosa es la táctica electoral, cada x cantidad de tiempo, y otra cosa es elevar la lucha al plano político y eso se debe hacer todos los días. Y para eso hay que elaborar política y sacar un periódico regularmente, pero un PT no tiene un periódico propio para eso, sino que lo tienen las diferentes fracciones políticas internas. Ahora, que los independientes se consideren revolucionarios o sea reformistas ya no viene al caso, lo cierto es que si desean elevar la lucha al plano político, más allá de qué política, siempre hay que construir partido, o fracción política interna al interior de ese hipotético PT. Porque por fuera de toda la mistificación de la sigla PT, lo cierto es que un PT es un frente amplio de izquierda, reformista y revolucionaria, con gran inserción en el movimiento obrero, y eso no soluciona la necesidad de elevar al plano político la lucha sindical. Y menos aún para tener una política revolucionaria.

A menos, que los compañeros ceramistas ya tengan claro formar un periódico como Nuestra Lucha que llevará la orientación política del PTS, pero si esa no es la idea es incorrecto suponer que un PT eleva la lucha económica-práctica al terreno político. Un PT genuino lo único que puede hacer es sacar votos para pelear en el parlamento, y un PT en este marco –un frente de izquierda, sin grandes masas de trabajadores– es lo mismo, en tanto que plantea un programa reformista, pero más irreal en cuanto a sus posibilidades de llegar al parlamento, y mucho más irreal en cuanto a que el parlamento le vaya a servir a la clase para conseguir o defender las conquistas obreras. Con el agravante, que un PT, que no puede ser más que reformista, cada dos años le dice a las masas que la solución está en las urnas, y no puede desplegar una campaña electoral revolucionaria, ello sería un contrasentido a su propio objetivo de sacar muchos votos de clase, postura política más perjudicial aún con la crisis existente, por depositar expectativas en las urnas y el parlamento. Pero si los compañeros ceramistas no se dan cuenta es porque el PTS, no se los dice, porque los busca educar en su propio electoralismo.

No hay falsas alternativas, hay que construir el partido revolucionario. Y si hubiera un ascenso obrero, que desborde las organizaciones tradicionales, en el marco de un crecimiento económico, y la clase empieza a ver cada vez más la necesidad de construir su organización política y sindical propia, que le permita luchar, conquistar y defender vía el parlamento sus conquistas; entonces sí estaría planteada la táctica del PT, pero es para dar un salto cualitativo en la construcción del partido revolucionario, para el desarrollo de la conciencia de clase, y no porque nosotros pensemos que la influencia electoral o el parlamento, en esta época, vayan a servir para defender las conquistas obreras.

Que los compañeros del sindicato ceramista de Neuquén, estén con la orientación del PTS es un contratiempo, pero eso no indica que no puedan estar por un llamamiento amplio a un Congreso de delegados unitario de todo el movimiento obrero, que se transforme en un polo o un frente de lucha permanente del movimiento obrero -ocupado y desocupado-, y en esos congresos, como todos, poder batallar por sus posiciones.

Marcelo Ríos, por la LCT

miércoles, 14 de octubre de 2009

Ninguna confianza en Moyano, Daer o Yasky

El reacomodo de la CGT y la CTA, que ahora dice apoyar la lucha de Terrabusi, ha confundido a su Comisión Interna. Porque una cosa es ir a la reunión de la CGT, y hablar con Moyano y Daer, ahora que se dignaron a hablar, y otra cosa es salir a lavarle la cara a estos burócratas como hizo Bogado (de la CCC) y el delegado del MST con Yasky de la CTA. Cuando no sólo no llamaron a ninguna huelga o movilización, sino que ni aportaron ni aportan nada a los cortes de ruta. El gobierno y la patronal –y estos burócratas que son sus laderos–, sólo buscan darle largas al asunto hasta que un sector de trabajadores se desmoralice, y así, aunque todos los delgados vuelvan a entrar a trabajar, entran pero con despidos y una base derrotada o semi-derrotada.

El gobierno, desde el Ministerio de Trabajo, estuvo desde el primer día con la patronal, y si ahora se ve obligado a despegarse por consideraciones políticas de imagen, esto no significa que le hayan soltado la mano. Menos aún cuando se vio obligado a ir a los EE.UU. a pedirle la escupidera para volver a ingresar al FMI.